martes, 9 de febrero de 2021

JOSE GONZALEZ un tocuyano de pura cepa ...creador del museo colonial


Jose Gonzalez
PERIODISTA
…MAESTRO, PERIODISTA Y GRAN CUIDADOR DEL EL LEGADO DE OBJETOS PATRIMONIALES DEL TOCUYO DE AYER

Semblanza de este tocuyano de pura sepa y maestro

    Según el periodista Rafael Montes de Oca Martínez en uno de los muchos homenajes qué en vida le ofreció la colectividad tocuyana, en este caso con motivo de la colocación de su retrato en el Museo Lisandro Alvarado el orador dijo al respecto de el :

 - - “la faceta de la vida de este devoto y amoroso guardián de los bienes espirituales y materiales y culturales de la ciudad había ejercido la docencia en una escuela rural en la población del Estado Miranda..” 

..una infraestructura antropológica para desterrar odios y enfrentamientos humanos de baja comisión :- modestia generosidad y buena fe podrían  ser la Trinidad de las virtudes de José González eso le conocimos siempre y no sé si tiene porqué dudarlo; que fueron los únicos bienes de los cuales podía considerarse orgulloso, uno supone bien que una personalidad con estos componentes debe haber sido un maestro de paciencia y Humildes, ejemplos nadie es educador porque da clases entre los cuatro paredes de un local escolar ni tampoco por el solo hecho de ser un sabiondo lo fundamental es la fibra humana que trascienda hacia el educando para morderlo mejor.

 En 1943 regresaba para dejar atrás su larga ausencia, y plantarse definitivamente en su tierra natal y volver a sentir el calor de ese rincón evocado por Roberto Montesinos como el barrio los hornos

Museo Histórico y Cultural de El Tocuyo

     Este hombre silencioso se dedica ahora a servirle a una colectividad que muy pocas oportunidades pragmática tenía que ofrecerle la ciudad podía darle la bienvenida para que se ocupará de cuidar sus bienes culturales, nada más pareciera que José González hubiera estado predestinado para cumplir esa misión era función Pero afortunadamente se encontró con un poderoso Aliado un hombre curtido en eso de la lucha por la cultura y la educación don Pancho Suárez ambos lograron reunir unos cuantos objetos y patrimonio para fundar así lo que denominaron para ese entonces en el 4 y centenario el museo histórico cultural del tocuyo

 

 Así comienza el recuento con su ciudad desde es Atalaya también se renueva lo que antes había sido también una práctica inclinación el trabajo periodístico oficio peligroso pero rodeado de magníficos coterráneo duchos en estos menesteres como Roberto Montesinos Federico Peraza Yepe, Mario García Rafael Guedez, Robiro Asuaje,Raul Colmenares Guedes, podía confiadamente nadar “como pez en el agua”

Labor por años de periodista

 En los años 50, anduvo aliado con Federico Peraza Yepez, para editar el semanario “El Cardon” vocero impreso y de magnifica dirección periodística y una visión del que hacer de la ciudad y su gente.

Mas tarde ante la fatal perdida trágicamente se asocia a el profesor y cronista Raul Colmenares Guedez, para volver a sacar a flote e iniciar la tarea periodística que habían dejados los hermanos losas renace de nuevo EL TOCUYO periódico de prestigio 

realmente fue un quijote moderno, y que afortunadamente ,en vida recibio muchos homenajes de la colectividad tocuyana y gran ser humano que dios debe tener en un sitial importante 

Jose Gonzalez fallece, en esta ciudad de recuerdos de antaño y de célebres historia citadinas en 21 de Julio de 1968

lunes, 8 de febrero de 2021

HEDILIO LOSADA ... es autor de la letra de “Raudo Vuelo”, el himno sentimental de los caroreños, cuya música fue compuesta por Pedro Franco


        Hedilio Losada nació el 24 de  diciembre de 1894. Su hermano Alcides Losada  e igualmente poeta, murió  cinco años después que  él, en el Castillo de Puerto Cabello, como preso político de Juan Vicente Gómez.  El padre de ambos, Bartolomé Losada, era un fiel amante de las letra, a pesar de que eran hijos naturales, le dio su apellido, su madre era natural de Sanare.

            Tres libros dejó impresos Hedilio Losada: “Alma y Corazón”,  poesía publicada en compañía de su hermano Alcides (1914); “Piedras Rotas”, poesía (1926)  y “Gotas  de Tinta”, costumbrismo (1918).

            El doctor Pascual Venegas Filardo, en su “Breve Itinerario a través de la poesía de Hedilio Losada” , en “Estudios sobre poetas venezolanos”, Cuadernos Literarios de la Asociación de Escritores Venezolanos (Caracas, 1941), escribe:

  “Una vena lírica de profunda raíz romántica se hace evidente a través de muchos de los poemas de Hedilio Losada.  Casi habría que decir que es su nota predominante aún cuando no su único acento.  Un dejo de amargura, de hondo resentimiento. muchas veces con un eco de resignación, se eleva de la música transparente de una poesía que partiendo de un espíritu relativamente corto en años, que se fue de la vida a la edad temprana, no dejó por ello de traducir un desconsuelo y un desencanto, que el poeta, con  insistencia, no puede ocultar”.1.-Estudios sobre Poetas Venezolanos. Pascual Venegas Filardo..Caracas 1941.

            En el libro (La Poesía Larense), antología con selección de Guillermo Morón y Hermann Garmendia, tanto en su primera edición (Editorial Ávila Gráfica, junio de 1951), como en la segunda, en la que se agregan los poetas más nuevos, escogidos por  Pascual Venegas Filardo (Biblioteca de Autores Larenses, Ediciones de la Presidencia de la República, febrero de 1982), se incluye en los poemas “Nocturno”, “La Canción del Olvido”, “A un Hermano”, “Clisé Futurista” y “La Mala Nueva”, de Hedilio Losada.  En el prólogo titulado “Mapa de una Poesía”, dice Hermann Garmendia: “Se trata de un poeta que hace girar su expresión entre el nativismo, la filosofía y el amor que se sublimiza en nostalgias, en oscuros presentimientos en esperanzas fallidas.  Todavía en su obra se encuentran reminiscencias de Rubén Darío.  Pero su expresión lírica es acabada, filtrada estéticamente”.

            Desde los días de nuestra infancia caroreña, comenzamos a oír hablar con apasionamiento sobre las poesías de los hermanos Losada de El  Tocuyo.  Ellos vivieron en Carora durante una época y es memorable su aporte cultural a la ciudad de El Morere.  Hedilio es autor de la letra de  “Raudo Vuelo”, el himno sentimental de los caroreños, cuya música fue compuesta por Pedro Franco y que comienza así:

1.-Estudios sobre Poetas Venezolanos. Pascual Venegas Filardo..Caracas 1941.

Así como un raudo vuelo

Se ve cruzar, se ve cruzar,

la garza bajo el cielo

Sobre la mar, sobre la mar,

Así tu amor, mi dulce bien

por sobre mi dolor, por sobre mi dolor

cruzó también.

            En cuanto Alcides Losada, don Chío Zubillaga Perera, en su trabajo “José Herrera y Yo”, le rinde un reconocimiento a su labor de periodista y a su contribución a la cultura caroreña, cuando al referirse al periódico “Labor”, fundado por Herrera Oropeza en 1912, señala: Hasta que llegó Alcides Losada de El Tocuyo, quien rebosaba las páginas del semanario con su pluma diestra en manojos diversos, yo escribía lo del fondo en “Labor”.

            Estamos seguros que todo su aniversario de vida y muerte del poeta Hedilio Losada no pasan desapercibido en El Tocuyo.  A menos los intelectuales, artistas y animadores culturales de su pueblo, buscarán la mejor manera de conmemorar las fechas. 

             Uno de los aporte mas importante que le dio a su Ciudad natal, fue la de la creación del periódico “EL Tocuyo”, que ha sido uno de los de mayor circulación y duración en esta Población. 

  Un 17 de Octubre de 1926, muere el Poeta Hedilio Losada, uno de los más auténticos  valores de El Tocuyo,  se destacó como poeta de elevado numen de gusto Modernista, periodista  y humorista de profundas inquietudes civilizadoras y múltiples actividades relacionadas con la literatura.

                                                                                    

EL VALOR DE LA ESPERANZA

 Por el camino abrupto al caer de aquella tarde caminaba un hombre triste que llevaba sobre sus hombros un ataúd negro, encorvado bajo el peso de la carga, su cuerpo parecía la interrogación del semolero.

- ¿Qué llevas en esa caja- le dije- y a dónde vas hombre triste?

- Llevo al primer amor de mi vida y voy al cementerio…. Detrás de aquellos pinos he de enterrarlo; era una ilusión ya vieja, ayer un desengaño lo mato.

- ¡Ah! cuánto pesa el cadáver de la primera ilusión…. Y se alejó por el camino polvoriento del fondo del horizonte surgió una nueva silueta.

 Era un hombre joven que marchaba apresuradamente y llevaba en las manos un bulto pequeño y blanco p, parecía el ataúd de un niño.

-¿A dónde vas –le dije- y que llevas en la manos?

-Voy –me dijo- a sepultar este ideal, es hijo de mi vida, ayer nació y hoy lo maté, así acostumbro a hacerlo; ¿para que han de vivir los ideales? ¡Ah, señor son malos los hijos! Grandes ya se van y nos abandonan; a este le corte las alas y se murió de frio; ¡cuán poco pesa el cadáver de un pequeño ideal muerto! Y continuó su marcha presurosa.

 En la dirección opuesta venia un hombre pálido y la mirada fría y azul, a sus pupilas se asomaba la muerte y sus cabellos parecían oro viejo, caminaba despacio casi a tientas.

-¿De dónde vienes – le pregunte- y a dónde vas tan con tan incierto paso?

-Vengo – respondió sin mirarme- de sepultar mi última esperanza, ni ideales, ni lisiones animarían mas este pecho, ataúd de toda ambición, no se a donde voy porque me siento abandonado y sin rumbo como un caracol vacio sobre las olas del mar;  el desengaño final mato a mi vida, yo soy una hoja seca del árbol de la muerte; y se alejo  abierto hacia el horizonte oscurecido, con los ojos grandes y tristes.

 Entonces comprendí lo que vale tener una esperanza. 

HEDILIO LOSADA