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LIC. ANTONIO J. SALDIVIA LANDAETA



martes, 29 de julio de 2014

Pintor Trino Orosco

         Destacado pintor larense, considerado por los críticos del arte como uno de  los mejores acuarelistas de Venezuela; nació en Humocaro Alto, pueblo del  Municipio Morán del Estado Lara, el 9 de enero de 1915; hijo de Trinidad Orozco y  María Antonia Sánchez. Cursó sus estudios de primaria en su pueblo natal y, al
igual que su hermano José Rafael Orozco estaría destinado a cursar estudios de  sacerdocio en el Seminario Divina Pastora de Barquisimeto, donde permaneció  sólo cuatro años sin haber logrado el objetivo propuesto, ya que su inclinación por  la pintura lo llevó a retirarse de ese centro, contrariando los deseos familiares.


     Viaja a Caracas en 1930, y cursa estudios en la Escuela de Artes Plásticas  en horario nocturno, pues en el día debía trabajar para sufragar sus gastos; allí  estudia la figura humana, el desnudo, el bodegón, la composición; tiene como  maestros a Rafael Monasterios, Marcos Castillo, Cruz Alvarez Sales. En 1931
realiza su primer cuadro de carácter religioso titulado “El Bautizo de Jesús”,  perteneciente hoy a la Iglesia de Humocaro Alto. En el año 1932 viaja a Valencia,  donde consigue un ambiente intelectual propicio para seguir pintando, hace  amistad con: Felipe Herrera Vial, Luis Augusto Nuñez, Braulio Salazar, Leopoldo   La Madriz, Castor Vasquez, Luis Ramón Cerro y otros. Se inicia en el arte de la  acuarela, pinta una serie de paisajes valencianos de visión impresionista.

         A partir de 1934 expone sus trabajos en Caracas, Valencia, Acarigua,  siendo su primera exposición en Barquisimeto en el año 1935, la cual es reseñada  en El Impulso así: “La primera exposición del joven pintor Trino Orozco, en el  Centro Social… auspiciada por el Ateneo de Barquisimeto…” ( El Impulso, 29 de  noviembre de 1935, Nº 10.281, p. 4). La misma fue comentada por Lino Iribarren  Celis, Antonio Castellanos, Gustavo Eloy Machado y Luis Matute Heredia, en la  prensa local.
  
    Su obra es meritoria de valiosos comentarios en el mundo del arte,  ejemplo de ello citamos un artículo titulado “Cuestiones de Arte: Valores Artísticos  Larenses” escrito por Hermann Garmendia en El Impulso, en el cual hace referencia a un comentario de la Revista Nacional de Cultura en sus dos últimos  números, que apunta “… como nota sobresaliente de su lírica cromática la  tendencia a interpretar el arte como función socia.” (El Impulso, 25 de marzo de  1940, Nº 11.487, p. 3). Y agrega Garmendia “Las figuras humanas de Orozco son  implacables. Exiben (sic) una miseria arrolladora en el fondo de un paisaje  escuálido, sobrio de coqueterías cromáticas…” (Idem).  

   Dentro de esta línea de interpretación del arte como función social,  destacamos las siguientes obras: “Los Hijos de Nadie” y “El Limpiabotas” en  1938; en el año 1954 pinta “Retrato de mi Hija” y la figura de Cristo “Getsemaní”,  impresionante por su dramatismo. En este mismo orden, fundó en Carora una  Escuela de Arte, donde le daría clases tanto a estudiantes humildes como  adinerados. Dictó clases en el Colegio Federal de Barquisimeto en ausencia del  artista Rafael Monasterios.  

   Luego viaja a Europa, especialmente a España, donde se relaciona con  personalidades ligadas al arte y la cultura, como: Luis Alfredo López Méndez, José  Rafael Pocaterra, Hector Villalobos, Mario Briceño Iragorry, Rafael Arráiz y otros;  visita numerosos museos. Su loable trayectoria le hizo merecedor de numerosos Reconocimientos, Premios y Distinciones otorgadas por instituciones oficiales y privadas; su trabajo artístico producto de un esfuerzo constante y positivo le hace  ser un ejemplo y un estímulo para los jóvenes de hoy y de ayer. Finalmente muere  a la edad de 79 años, en Barquisimeto el 3 de octubre de 1994. 

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