...EN ELLA ENCONTRARAS LA HISTORIA DE UNA CIUDAD EN INVESTIGACIONES PROFESIONALES Y MINUCIOSAS REALIZADAS POR SU CREADOR LIC. ANTONIO J. SALDIVIA LANDAETA

domingo, 14 de diciembre de 2014

Banqueros y prestamistas libaneses : historia de los Bancos en El Tocuyo

 
Don León Saldivia, Los Hermanos  (Don Nayil y Don Juan Saldivia), Don José Manzur, Don Miguel Saldivia y mi bisabuelo Don Demtrio Saldivia .


Historia de la banca en Venezuela:

Es finales del siglo XIX cuando comienza en el país un sistema bancario. Desde 1839, cuando nace el Banco Británico, hasta 1882, los bancos tuvieron una duración efímera y sólo concedía préstamos al sector gubernamental y participaba como ente de recaudación aduanera. A muchos de estos bancos se les permitía la acuñación y puesta en circulación de monedas y billetes.

Es en 1882 cuando nace la banca moderna con el Banco de Maracaibo y en 1890 Banco de Venezuela y Caracas. Es en 1928 con el Banco Agrícola y Pecuario y el Banco Obrero cuando surgirían los primeros bancos del Gobierno para incentivar el sector agrícola y de construcción de viviendas populares.

En 1937 es creado el Banco Industrial de Venezuela con el objetivo de financiar e impulsar el desarrollo industrial del país. Durante la colonia fue la Iglesia, mediante los censos, la principal fuente crediticia, ya que como estaba prohibida la usura, los ricos hacendados y comerciantes no veían interés en convertirse en prestamistas.

Historia y genesis de la Banca local en El Tocuyo :

En El Tocuyo las instituciones religiosas fueroron la primera que otorgaron prestamos con mayor reconocimiento de censos, eran el Convento San Francisco, iglesia Santa Ana, San Juan Bautista, Convento de Monjas Regina Angelarun de Trujillo, La Concepción, Colegio Nacional.

 A pesar del auge de la economía cafetalera desde los años setenta del siglo XIX y el fin de los censos de la Iglesia, sin embargo, podemos observar cómo muchos pequeños y grandes propietarios tuvieron que hipotecar y en muchos casos perder parte o la totalidad de sus bienes, más aún con la crisis cíclicas del café y el papelón, sobre todo, con el crac de los años treinta del siglo XX.

Los intereses llegan a subir del ½ al 1% mensual lo que representaba un incremento importante, ya que en los préstamos a censos el mayor habría sido del 9% anual y ahora se encontraban en una tasa que iba del 5 al 12% anual.

Los principales acreedores hasta mediado del siglo eran: la Casa Comercial García Hermanos, Crispiniano Colmenares, José Garmendia, José Ramos García (uno de los socios fundamentales de García Hermanos), los hermanos Leónidas y Augusto Anzola.


Banca de inmigrante Libaneses en El Tocuyo

 Luego con la llegada de imigrante arabes que amasaron fortuna con las ventas ambulante y al consolidar unas cunatas casa comercial y firmas mercantiles como Simon E. Saldivia & Co., Felix Elias & Co. Los Hermanos Saldivia & Co. etc; un grupo de comerciantes comensaron a a dar carteras crediticias combirtiendose en  prestamistas árabes especie de Banca comercial local en la ciudad de El Tocuyo y la poblacion de Guarico, entre los que se encuentran León Saldivia, Los Hermanos Nayil y Juan Saldivia, José Manzur, Miguel Saldivia y mi bisabuelo Don Demtrio Saldivia .
 
 
                      Investigacion Licenciado Antonio Saldivia


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martes, 9 de diciembre de 2014

Visiones sobre la muerte de Argimiro Gabaldón.

 Carlos Betancourt (Comandante Gerónimo)
Yo estaba presente con Argelia Laya, Rafael Elino Martínez, Carmelo Mendoza, Iván Daza, Cesar Augusto Ríos, yo me encontraba en ese momento en el área de seguridad de la reunión, cuando se escucho la detonación, corrimos hasta allí y el Comandante Argimiro estaba tumbado en el suelo con un tiro en el bazo.
Fue un disparo accidental que se le escapo al camarada Jesús Vetancourt llamado “Comandante Zapata” dirigente del MIR, después que se le hicieron las curas de emergencia se le llevo al Hospital mas cercano que estaba en El Tocuyo.
Las investigaciones que se hicieron ahí arrojaron la conclusión firmada por “Cheche Cortes quien era miembro del buro político del Partido Comunista, el era miembro de la FLN y firmo el acta de defunción en la que se hacía énfasis que era un accidente, surgieron muchas hipótesis de que lo habían mandado a matar y esa versión no es válida porque fuimos testigos.
Fíjate que Chucho que fue el responsable de esa muerte en ese momento estaba sorprendido y desmoralizado y lloraba, a mi me ordena la comandancia que lo desarme por la relación de confianza que yo tenía con él y por ser camaradas del mismo partido.
Cuando lo desarmo sin que el opusiera ninguna resistencia estaba bastante confundido sin dar crédito a lo que había ocurrido, durante varias noches estuve al lado de ese hombre protegiéndolo para evitar que tomara alguna acción suicida por el remordimiento tan grande que tenía, luego fue enviado a China.
Ese accidente fue fatal para nosotros por dos razones, primero porque el camarada Argimiro Gabaldón era un verdadero comandante guerrillero, combatiente muy querido por la gente, de verdad los campesinos querían y admiraban mucho a “Chimiro”. En lo personal, yo sentía un gran respeto por él por varias razones, a pesar que yo era militante del MIR y el era del PCV, la actitud de Argimiro en esa época era algo muy particular, porque donde nos encontrábamos en esos momentos era una de las pocas zonas de Venezuela donde se daba la unidad concreta entre ambos partidos

Pavel Rondón (Comandante Torcuato)
Nos encontrábamos en El Hato, la Comandancia General del Frente “Simón Bolívar” estábamos sentados en círculo, en una discusión político-militar muy especial, había un árbol en el centro y a mi derecha estaba Betancourt manipulando un M-2, un momento que Argimiro se puso de píe, estaba repartiendo caramelos, Vetancourt, puso el fusil, él no le disparo yo vi cuando él lo puso entre sus piernas y se le disparo la bala y le dio de frente y tuvo un recorrido por varios órganos vitales y salió por la parte de arriba de la espalda.
Eso fue al mediodía del 13 de Diciembre de 1964. En ese momento corrí hasta casa de Benigna a buscar alcohol, no había y le pusimos limón, le pusimos anticoagulantes, recurrimos a todas las medidas de emergencia, vista las circunstancias se preparo inmediatamente su traslado, buscamos la camioneta “Willie” de Rafael García, el nos la presto, bajamos en hombres al Comandante, nos llevamos a Carmelo Mendoza, Argimiro fue rasurado mientras se le hacían los primeros auxilios, la camioneta se accidento varias veces y tuvimos que empujarla.
Pasamos la alcabala frente a la bifurcación de El Molino, Carmelo iba manejando y el cabo de guardia le hizo señas para que siguiera, Argimiro se le estaban durmiendo las manos, no había duda de que era falta de sangre, llegamos a la casa de Ramulfo Peralta y buscamos a los médicos que teníamos entre los que estaban Félix Palencia y Valenzuela, pero había una corrida de toros en Valencia y ellos estaban allá.
Recorrimos todo el pueblo la esposa de Valenzuela, hermana de Olguita y con René fuimos a buscar sangre.
Yuvirí estaba en la puerta con el novio avisándonos porque muy cerca estaba la casa del Prefecto y puso la música de un mosaico de la Billo Caracas a todo volumen para que no se oyeran los quejidos de Argimiro que estaba muy mal y la sangre le salía profusamente. Conseguimos todos los recursos, pero no había medico para intervenir y optamos por llevarlo al hospital, era ya de noche.
Carmelo y yo esperamos que llegara un camillero, cuando vimos que lo entraron al hospital, nos dividimos.
Yo agarre una bicicleta de la farmacia que esta en La Lisandro Alvarado y fui a casa de los De Paz. Reconozco la solidaridad en El Tocuyo, no abstante la brutal represión que había en la zona por el Teatro de Operaciones.
Yo estaba al lado de Vetancourt, yo si reconozco que el era un indisciplinado, no cumplia con las técnicas, yo siempre le decía que el arma no se podía tener cargada todo el tiempo porque es un riesgo, el siempre cargaba el arma montada, hay cosas que se han conocido a posteriori, pero yo no tengo ningún elemento para decir que fue intencional lo del tiro, si hubiese habido alguna duda de parte de nosotros se le hubiera sometido a un juicio pero no la hubo, esos cuentos posteriori son muy difíciles de creer.

Habla Félix Palencia el médico de la Fal
Ese día estaba yo efectivamente en una corrida de toros en Valencia, llegue a El Tocuyo como a las 12 de la noche y me entere que habían traído a Argimiro herido a eso de las 7 pm, la idea era que lo llevaran a mi casa donde yo tenia el consultorio.
Lo trajo Carmelo Mendoza (Un experto en explosivos que venía del Vietnam) junto a Pavel Rondón, la Sra. Benigna, pero en vista de la gravedad del caso y yo no encontrarme lo llevaron al Hospital y ahí gritaron – aquí dejamos un herido – y se fueron corriendo.
Cuando yo llegue de Valencia Argimiro ya estaba muerto, yo fui al hospital al día siguiente, nadie sabía quién era el muerto, el que lo reconoció fue el Dr. Alirio Giménez, cuando se supo que era Argimiro apareció toda la Inteligencia Militar y rodearon todo eso.
Lo cierto es que la gente de la guerrilla perdió mucho tiempo con Argimiro, se volvieron locos y tardaron mucho tiempo, si lo hubieran traído con tiempo aquí y de aquí a Barquisimeto se hubiera salvado, pero duraron casi 8 horas para que se le pudiera prestar auxilio, los del DIM se lo llevaron a Barquisimeto y le hicieron la autopsia. Por cierto en el Hospital de El Tocuyo hasta le robaron el reloj de Argimiro.

José Díaz (El Gavilán)
El hijo mío fue el que vino a traer a Argimiro al Hospital de El Tocuyo, para mi, José Díaz, lo mato un gran amigo, un tiro accidental y las razones ¿Cuáles son? Nosotros teníamos establecido que ningún guerrillero podía cargar balas en la recamara, salvo en horas de combate, pero en caminatas o desplazamientos no, una caída, una imprudencia, un susto, peligra la organización, no se podía hacer eso.
En ninguna reunión se podía tener proyectiles en la recamara porque si se presenta una discusión acalorada pudiese haber un muerto.
En esa casa donde se reunieron, Gabaldón no se podía sentar alto porque era operado de hemorroides y el se sentaba bajito y cruzaba las piernas.
Zapata que es el autor del tiro, ellos se conocían de muchos años y fueron grandes amigos, pero Zapata estaba dando demostraciones de que no era un hombre leal, otro error de las guerrillas, nosotros habíamos denunciado a este hombre que pregunta tanto, éste es un hombre que quiere saber todo, caramba. ¿Por qué?
El era primo hermano de uno de los jefes del Comando Anti-guerrillero de El Tocuyo, (TO-3) Camilo Vetancourt, según Pablo Medina que estaba recién bajado de los Humocaros, se encontraba en Barquisimeto, dijo que Chucho es sospechoso porque el se había reunido dos veces con el Jefe de la 3ra. División sin informar a la Comandancia Guerrillera.
Comenta Pablo Medina que la muerte de Argimiro es inscribe en todas las muertes que han ocurrido en América Latina, era una leyenda, un hombre de nombradía popular, era un hombre peligroso para el sistema.

Habla el Comandante Douglas Bravo
Nosotros en la FALN hicimos un esfuerzo para saber lo que realmente le sucedió a Argimiro, entrevistamos a muchos compañeros que estuvieron allí, parte de los hombres que lo conocieron a él y anduvieron con él, como Tirso Meléndez, Freddy Carques, mas un grupo de la guerrilla que en el momento de la división del PCV, cuando los expulsan se vienen del Simón Bolívar para nosotros, para la FALN y es cuando se funda el PRV.
La tendencia es un hecho casual, provocado por la limpieza de un M-2 al lado de Argimiro y que los dos estaban sentados en un árbol y al disparársele el arma le da por un costado, que no le toco el corazón, pero si tuvo un gran derramamiento de sangre que es lo que le provoca la muerte.
Surge la interpretación que algo pudo haber ocurrido porque no es posible limpiar un M-2 con el proyectil en la recamara, cuando lo primero que se hace es sacarle la cacerina y el proyectil que está en la recamara.
Como ves, nosotros no pudimos tener una versión exacta, rigurosa sino dos interpretaciones.
Teníamos preparada una reunión para dentro de pocos días donde iban a estar Luben, Lunar Márquez, el flaco Prada, Fabricio Ojeda y Yo, hombres que después fundarían el PRV, Argimiro ya era uno de los fundadores de ese pensamiento junto a Fabricio.
Argimiro venía de militar en el Partido Comunista y era un intelectual revolucionario, un poeta un hombre de pensamiento elevado y es uno de los primeros que entra en contradicción con la dirección del PC que frenó y paralizo la guerra, al igual que hacia nosotros, hacia Argimiro había una gran desconfianza de parte del PC. Argimiro había dado muchos aportes y él había sido marginado en el PCV aunque no expulsado.
Antes de morir Argimiro se había planteado la polémica en el PCV, por eso propusimos una reunión en Lara, yo salía de Falcón y la gente del Llano y de Caracas nos íbamos a encontrar en el “Frente Simón Bolívar”.

Habla Jesús María Rodríguez
Ellos tenían una reunión en Los Bucares de la Yerbabuena en El Hato, cuando yo llego Argimiro se alegra porque yo era su hombre de confianza en el pueblo, en ese momento está Zapata conversando por allí, le llegan y le entregan el M-2 que él se lo había prestado a una comisión que salió y necesitaban un arma y entonces él le había prestado su arma, en ese momento se lo devolvieron, él le saca la cacerina, lo pone en una piedrita y se pone a limpiar el fusil.
Estábamos unos pa´lla y pa¨ca porque habían parado la reunión, Argimiro viene a saludarme, me saluda y va pasando detrás mío y suena un disparo, el carajo estaba limpiando el arma y se le fue un tiro, cae Argimiro a los pies míos, pero por detrás y en eso dicen – Revisen a ver donde fue la vaina – entonces se enderezo, él se puso pálido – aquí es la vaina – dijo – en el suéter – donde le entro el plomo por este lado y le salió por un lado de la columna, yo me miraba por todos lados porque yo creía que me habían perforado a mi también, salimos a buscar un carro a mi me mandaron al Almorzadero, pa¨la carretera.
Eso fue al mediodía y a el lo sacaron en la tarde, en la mañana del día siguiente se oye la noticia.
Eso para nosotros fue como si se hubiera acabado el mundo. Eso fue muy bravo.

La Extarña muerte de Argimiro Gabaldón, quien o quienes fueron sus asesinos y cómplices, por qué lo entregaron. No se puede seguir tapando el Sol con un dedo.

 A 50 años de su Asesinato  

 “Somos la vida y la alegría, en tremenda lucha, contra la tristeza y la muerte”:


 Argimiro Gabaldón estaba identificado con el número de cédula: 403.862 y su descripción física era la siguiente: piel blanca, cabello negro, ojos pardos, nariz perfilada, 1.66 de estatura, cicatriz en la región ciliar izquierda.

     
Es necesario recordar que El Comandante Carache como era llamado Argimiro Gabaldón, es hijo del General José Rafael Gabaldón Iragorry y de María Teresa Márquez Carrasquero; representando el séptimo de nueve hermanos: Joaquín, Carmen, Nelly, María Auxiliadora, José Rafael, Roberto, Esther, Argimiro y Edgar. En 1938, en El Tocuyo, Estado Lara, se incorpora a las filas del Partido Comunista de Venezuela (PCV), participando en una célula clandestina.

  
Es expulsado del Liceo “Andrés Bello” en Caracas por orientar el movimiento huelgario organizado y la Federación de Estudiantes de Venezuela (FEV). En 1939, se gradúa de Bachiller con una tesis titulada “Filosofía de Demócrito” (ciudadano griego, nacido en Abdére, 400 años antes de nuestra era).

      En 1946, estuvo en Argentina y Río de Janeiro. En 1962, se incorpora al movimiento guerrillero y dirigió el Frente Guerrillero “Simón Bolívar”, ubicado en las montañas de Humocaro Alto del territorio larense.

     Argimiro Gabaldón muere el domingo 13 de diciembre de 1964, en el Centro de Salud “Egidio Montesinos”, en El Tocuyo, Estado Lara, producto de una herida de bala (calibre 38, explosiva) por la espalda; proyectil que según los estudios fue disparado a una distancia aproximada de 2 metros,que le perfora El Bazo.
    Su muerte deja mucho que pensar, sin duda alguna es un sospechoso accidente cuando supuestamente a uno de sus compañeros, Jesús “Chucho” Betancourt “Comandante Zapata”, se le dispara el arma cuando la limpiaba en plena reunión. Se debe señalar que según testimonio de este llamado “Comandante Zapata” señala que Argimiro Gabaldón se levantó en el momento que se le fue el tiro y no sabía que había bala en la recámara, porque el M2 lo prestó para la guardia y además dijo que todos los presentes hicieron un juramento para no decir nada, prometieron que quedaría entre ellos, porque era un secreto militar. 
 
     Cabe preguntarnos ¿Fue un arma calibre 38 ó un M2? ¿Por qué cuando recibió el arma no la descargó, si se supone que eso es lo primero que se debe hacer, más aun siendo un Comandante? ¿Por qué estaba limpiando el arma en el momento de la reunión? ¿Por qué hacen el juramento de no decir nada, acaso ocultan la verdad? Al hacernos todas estas interrogantes, creemos que es justo y además necesario que se investigue la muerte de Argimiro Gabaldón, quien o quienes fueron sus asesinos y cómplices, por qué lo entregaron. No se puede seguir tapando el Sol con un dedo.
Arma calibre 38

     El Comandante Carache al momento de su muerte estaba vestido con un sueter negro, pantalón azul, medias y zapatos negros, un reloj enchapado en oro; a las 8 y 30 de la noche del domingo 13 de Diciembre, es dejado por tres hombres a las puertas del Centro de Salud “Doctor Egidio Montesinos”, en una camioneta placa B7-18-05, en el asiento de atrás del vehículo, cubierto con una cobija de lana y apoyado por dos almohadas. Es atendido por el médico de guardia Jesús Morillo Díaz y la enfermera Alexia Pérez de Castillo, quien escuchó susurrar a Argimiro varias palabras, entre ellas dijo el apellido Domínguez.
Carabina M2

    Una semana antes de su muerte, es decir, el lunes 7 de Diciembre de 1964, varios aviones militares arrojaron comunicados o volantes por toda la zona, ofreciendo recompensa de 15 mil bolívares para quien entregara o delatara a Argimiro Gabaldón. El día 15 de Diciembre, al cadáver de Argimiro le realizaron la prueba de la parafina y el resultado fue positivo, lo que demostró que Chimiro o El Comandante Carache disparó con un arma larga, posiblemente una ametralladora o un fusil, contra su o sus asesinos antes de ser herido mortalmente. 
      Para el momento de su muerte, Argimiro era una figura emblemática encarnada en los campesinos de Lara y Portuguesa. Ella estaba asociada, como continuación histórica, no sólo a la lucha antigomecista de su padre, en esos mismos parajes, sino que se remontaba aún más allá, abarcando las guerras de Independencia y Federal, que mantenían ese espíritu levantadizo y cimarrón trasmitido por vía oral entre generaciones, simbolizando al ídolo extraviado en lo por hacer. Quizás Argimiro fue el último exponente donde el imaginario popular buscó encontrar al héroe total, imaginado entre las etapas procesuales no resueltas, que han mantenido las expectativas de este saldo histórico acumulado.


              Investigacion y copilacion Lic. Antonio Saldivia Landaeta



      

  

martes, 11 de noviembre de 2014

Juan Arcadio Rodríguez, un tocuyano que hizo del cine cultural una alternativa cinematográfica

Juan Arcadio Rodriguez ,tocuyano
Dedicado a mi amgo Arcadio..que fundamos el Cine club en el IUTIN

     El cine de arte y ensayo del país tuvo en Barquisimeto uno de sus más connotados pioneros: Juan Arcadio Rodríguez, un tocuyano que hizo del cine cultural una alternativa cinematográfica para los espectadores barquisimetanos de finales del siglo XX y un referente para los del siglo XXI.

     Rodríguez fundó en 1976 el Cine Club Charles Chaplin de Barquisimeto, uno de los espacios de exhibición cinematográfica de mayor tradición en cuanto al cine de arte y ensayo se refiere. Un cineclub con 38 años de existencia y con tradición de buen cine. 

     A propósito de los 117 años del Día Nacional del Cine, que se celebra este 28 de enero, la capital larense recuerda a uno de sus más importantes pioneros de la exhibición cinematográfica de arte y ensayo en Venezuela: Juan Arcadio Rodríguez (1934-1998).
Un difusor de la cinematografía nacional e internacional, que promovió un cine de calidad, por sus historias, por sus autores y por las técnicas cinematográficas, fuera de los parámetros de estandarización del cine comercial hollywoodense.


Los cineclubes en la ciudad

En la década de los años 70, a pesar de los cambios del siglo XX que comenzaron a producirse con la irrupción de los revolucionarios años 60, en Barquisimeto y otras regiones del país "la gente estaba un poco apática todavía no solamente frente al cine sino al movimiento del pensamiento universal y todos los cambios que llegaron al mundo a finales de los años 60”.
Esto lo afirmó Milagros Camejo, amiga de Juan Arcadio, en el documental Tres décadas, dos generaciones y una pasión por el cine (Barquisimeto, 2006) de Guillermo Chávez, que trata de la historia y el presente del Cine Club Charles Chaplin de Barquisimeto.
Explicó que entre finales de los años 60 y principios de los 70 comenzaron a aparecer los primeros cineclubes en Barquisimeto de la mano de un sacerdote de apellido Irausquín. "En estas proyecciones conocí a Juan Arcadio", rememoró Camejo.

Agregó que Rodríguez, un apasionado por el séptimo arte al igual que ella, siguió los pasos del sacerdote, una vez que este se fue de Barquisimeto. Indicó que con las iniciativas de Juan Arcadio, de empezar abrir cineclubes en la ciudad, esta plataforma de proyección de películas comenzó a tomar auge en la capital larense.

Dijo que esto se hizo "por la persistencia de Juan Arcadio, porque era un amante del cine y estaba consciente de que este arte era un importante vehículo cultural. Juan Arcadio y su equipo ayudaron a difundir películas inscritas en teorías cinematográficas novedosas y que mostraban una nueva visión del mundo".
Previo a la apertura del Cine Club Charles Chaplin en 1976 Juan Arcadio Rodríguez fundó el Cine Club Amábilis Cordero en 1975. Este cineclub se mantuvo abierto hasta 1990.

    Rodríguez también abrió el Cine Club Luis Buñuel del Museo de Barquisimeto, el del Colegio de Ingenieros, el del Cine Arte del Ateneo de Barquisimeto en la década de los 90 y el cineclub universitario Rodolfo Izaguirre de la Universidad  Centro-Occidental Lisandro Alvarado (Ucla).
Igualmente le dio apertura a diversas salas en ensayo cinematográfico y cineclubes en distintos  decanatos de esta universidad y del politécnico de Barquisimeto.

Libia Rodríguez, actual directora del Cine Club Aquiles Nazoa y quien trabajó con Juan Arcadio Rodríguez en la Ucla, indicó: “Tuve el placer, la satisfacción y el honor de trabajar con Juan Arcadio” en la Dirección de Cultura de la Ucla.
Dijo que “Juan Arcadio era un hombre muy planificado y organizado para mantener, en algún momento, hasta 13 cineclubes”.
Agregó que “con un solo equipo cumplíamos con todas las proyecciones. Parecíamos pulpos, pero cumplíamos. Comenzábamos las proyecciones en las tardes y terminábamos cerca de la medianoche”.

Una escuela del cine de arte y ensayo 

En cada de una de las salas abiertas por Juan Arcadio Rodríguez en Barquisimeto se proyectaron clásicos del cine venezolano y de la cinematografía mundial, películas de autores consagrados como Ingmar Bergman, Rainer Werner Fassbinder, Luis Buñuel, Alfred Hitchcock, Martin Scorsese, Stanley Kubrick, Akira Kurosawa, Quentin Tarantino y Orson Welles.

También se proyectaban ciclos de Woody Allen, Francis Ford Coppola, Oliver Stone, Robert Zemeckis, David Lynch, Francois Truffaut, Tim Burton, George Lucas, Peter Weir y Robert Altman, entre otros.
En estos cineclubes igualmente se difundieron los mejores autores y películas del cine venezolano. Desde Un célebre especialista sacando muelas en el Gran Hotel Europa y Muchachas bañándose en la laguna de Maracaibo (ambas de 1897), hasta Jericó (1991) de Luis Alberto Lamata, una de las mejores películas contemporáneas venezolanas.

También La dama de las cayenas (1916) de Enrique Zimmermann, Los milagros de la Divina Pastora (1928) de Amábilis Cordero,  El demonio es un ángel y La balandra Isabel llegó esta tarde (1949) de Carlos Hugo Christensen.
Igualmente se vieron en estos cineclubes La escalinata (1950) de Cesar Enrique, Caín adolescente (1958) de Román Chalbaud, junto a toda su obra, así como Araya (1957) de Margot Benacerraf, todos clásicos del cine venezolano y latinoamericano.

Los cineclubes y salas de arte y ensayo cinematográfico fundados por Juan Arcadio Rodríguez y otros pioneros de la exhibición de cine alternativo a la industria cinematográfica de Hollywood, se convirtieron en toda una escuela de buen cine en Barquisimeto.

Asdrúbal Meléndez, reconocido actor del cine venezolano y amigo personal de Juan Arcadio Rodríguez, aseveró que “la labor de Juan, de crear cineclubes y proyectar las mejores películas del cine, fue realmente un trabajo extraordinario, cuando aún no teníamos los venezolanos una industria cinematográfica” como ahora.
Agregó que Rodríguez “era un hombre sencillo pero con una gran elevación espiritual, a veces me daba la sensación de que no tenía ese interlocutor, esa persona que mereciera oírlo. A veces sentía que Juan Arcadio estaba allí desperdiciándose, pero en realidad cumplía una labor noble” y altamente revolucionaria.


El cine como una religión

Juan Arcadio Rodríguez no solamente proyectó películas en los cineclubes y salas de arte y ensayo de Barquisimeto, también llevó el cine a las zonas urbanas y rurales más apartadas del estado Lara y de otras regiones del país.
Fundó el Circuito Alternativo de Difusión Cinematográfica del estado Lara en 1993 y fue presidente de la Federación Venezolana de Centros de Cultura Cinematográfica (Fevec) entre 1996-1998, entre otros cargos que ocupó en el ámbito de la organización gremial.
El cineclubista venezolano Douglas Jiménez señaló que las salas de exhibición fundadas por Juan Arcadio Rodríguez en Barquisimeto y en otras ciudades del país “nacieron en un ambiente nada fácil para los circuitos alternativos”.

De allí la necesidad de crear y activar gremialmente en la Fevec. Dijo que “para aquella época había dos problemas fundamentales: la Ley de Cine y la supervivencia de los circuitos cinematográficos alternativos. Comenzamos a compartir los problemas de los cineclubes”.
Agregó que “un nombre que siempre salía en los debates de Caracas y de otras ciudades del país  en el tema de la exhibición cinematográfica, era el de Juan Arcadio, toda una referencia en la exhibición alternativa de cine en Venezuela. Se planteaba la lucha que tenía Juan Arcadio por la supervivencia del Cine Club Charles Chaplin”.
Este es uno de los pocos cineclubes fundados por Juan Arcadio Rodríguez que, 16 años después de la partida física del  pionero, se mantiene como una de las principales referencias del cine de arte y ensayo en Barquisimeto, gracias a su hijo Juan Luis Rodríguez, que ha preservado este espacio para la exhibición cinematográfica en la ciudad.

Juan Arcadio Rodríguez, hombre con una gran cultura cinematográfica, decía con el escritor, poeta, ensayista y teórico del surrealismo André Bretón (1896-1966): Al cine hay que ir como se va a misa porque independientemente de lo que se proyecte, allí transcurre el único misterio absolutamente moderno.
En esta idea no solamente creía fielmente Juan Arcadio Rodríguez. También lo ejercía con pasión, dedicación, sacrificio y admiración por el cine.

domingo, 31 de agosto de 2014

El pan, El Tocuyo y Tunja

PANADERA DE TRADICIÓN DE EL TOCUYO "LA ÑINA ENGRACIA"

    Por la antigua ruta El Tocuyo-Tunja lo primero que viajó fue el ganado tocuyano. Así loafirma Ermila Troconis de Veracoechea en un importante estudio sobre la vida colonialde la vieja capital de Venezuela (“
 Historia de El Tocuyo colonial”, UCV, Caracas,1977). En sus páginas se da cuenta de una relación mercantil cultivada con esmero y perseverancia por los hombres de la Ciudad Madre, quienes no sólo salieron a fundar nuevas ciudades, sino también a buscar tierras para extender su incipiente ganadería.Entre 1549 y 1550 varios comerciantes llegaron a El Tocuyo desde Tunja y compraron una gran cantidad de ganado que se llevaron al Nuevo Reino de Granada. 

    Al parecer,esa operación se repitió año tras año, en tiempos de verano, creándose un vínculo donde no sólo se trasladaban reses, sino también otro tipo de bienes, incluidos, desde luego,los bienes inmateriales de la cultura. Las famosas telas “tocuyo” mencionadas por Lugones y Sarmiento cuando hablaron de gauchos, llegaron al sur por esa víatocuyano-boyacense. Igualmente, por ella pasó nada menos que esa hermosísima mujer nativa de Barquisimeto y aquerenciada en Carora, conocida como Inés de Hinojosa yquien era el demonio en persona, según la leyenda contada por algunas víctimas atribuladas.

     El poeta Luis Beltrán Guerrero conjeturó que la portentosa casquivana de Nueva Segovia debió ser el verdadero Diablo de Carora, ese que un día vieron pasar por la Toñona. Vampiresa intemporal y señora tentación, la imagen de Inés de Hinojosa fuemagistralmente trazada por Germán Arciniegas en “América Tierra Firme”(Ercilla,Chile, 1937). Allí nos cuenta cómo la colgaron una mañana en la Calle del Arbol, enTunja, junto a su última conquista. Hará unos diez años, bajo el influjo de una serietelevisiva colombiana, la figura de nuestra paisana fatal tuvo los esplendorosos rasgosfísicos de la célebre actriz Amparo Grisales.Podríamos decir que a cambio del ganado, de las telas “tocuyo” y, por supuesto, de Inésde Hinojosa, Tunja nos envió la receta original de un pan que, recreado por nosotros,hoy forma parte del patrimonio gastronómico venezolano: el pan de Tunja. Como sesabe, en Boyacá los españoles sembraron tempranamente trigo y los panes de esa zona pudieron ser los primeros en adquirir prestigio entre los neogranadinos. Ese dato, unidoa la documentada ruta El Tocuyo-Tunja, permite que tanto la historiadora ErmilaTroconis de Veracoechea como el sabio Francisco Tamayo, ambos tocuyanos, presuman que la fórmula original de nuestro sabroso amasijo haya tenido su origen en la beatífica Tunja.Francisco Tamayo en su incomparable “Léxico popular venezolano”(UCV, Caracas,1977) refiere una receta del pan de Tunja de Humocaro Alto, leída por él en un artículodel yaritagüeño Roberto Mujica, quien dio los ingredientes del sabroso pan de este manera: “harina de trigo, huevos, azúcar, mantequilla, vino y manteca, con un toquefinal de agua de azahar y vainilla”. 

   Tamayo se quejó de que Mujica hiciera hecho caso omiso de la ascendencia tocuyana del amasijo, pero le reconoció el mérito de exaltar y defender la granjería criolla y le agregó levadura a los ingredientes mencionados por Mujica, “pues es indispensable”. Concluyó Tamayo con una advertencia: “En cuanto alvino, hay que ponerle poco porque agua la masa”.

Freddy Castillo Castellanos
 Rector de la UNEY.

El pan de Tunja, cuyo nombre -comenta Moreno- parece provenir de la homónimaciudad colombiana, es otro de los más populares de la región. Las familias Sánchez

jueves, 28 de agosto de 2014

JOSÉ "EL NEGRO" CRÓQUER Jugador de Beisbol en El Tocuyo

 
Jose Cróquer
En el año 1953 ‘El Negro’ José Cróquer llegó a El Tocuyo contratado por los señores Sulpicio Garmendia, José Rafael Colmenárez Peraza, José Rafael Garmendia y don ‘Pancho’ Tovar, para reforzar el equipo de este conglomerado en el un campeonato “AA”.

 Fue en el famoso torneo “Rubén Darío Lozada”, el cual dio de que hablar a nivel nacional, cuando se reunió a lo mejor del béisbol venezo- lano a nivel amateur. Se recuerda que el céle- bre torneo, que aún hoy día muchos rememoran, contó con la participación de repre- sentantes de algunos distritos del estado Lara. 

Para la época en que fue contactado o traído a la capital morandina, ‘El Negro’ Cróquer se encontraba en el Central Tacarigua, donde estampó su firma para jugar buena pelota. Rodeado del afecto de su esposa Nadia Pérez de Cróquer, sus hijos José Ramón, Alí Anto- nio, Sandra Josefina, Wilfredo, Nidia Naomi, Ivvón, Glenda Josselín, nietos y bisnietos, José Cróquer celebró sus 80 años de edad, 60 de los cuales los ha pasado en El Tocuyo, siempre con un bate en la mano, jugando o impartiendo las instrucciones al nuevo semillero del béisbol menor en el municipio Morán, donde ha cosechado importan- tes triunfos. En su casa este perso- naje conocido como el ‘viejo roble del béisbol tocuyano, resaltó sus hazañas dentro del deporte rey.

 INICIOS DE CRÓQUER

 Empecé a practicar en 1949 con el equipo Corazón de Jesús, categoría “B”, en mi natal Puerto Cabello, estado Carabobo. Mi ascenso fue ver- tiginoso, llevando cuatro años en la doble “A”, me desem- peñé en el infielder y oufielder con el equipo Titanes, lanzo y bateo a la derecha. Tomé parte en cuatro nacionales, dos con Carabobo y dos con Lara. Mi mejor actuación fue en el Cer- tamen Nacional de 1956, cuando capturé el campeón bate, con el elevado average de 667”. Con Cardenales doble “A” en 1955 se coronaron campeones en Valencia, tuvo a José Flores en (1B), José Cróquer (2B), Julio Pirela (3B), Ricardo León (SS), además La Manca López, José ‘Chemeco’ Torres y Mario Bullones en los files, Cabuya Cabrera en la receptoría, a José Ladera, Martín ‘Obe- lisco’ Pérez y Alonso Marín en rol de lideres del Cardenales de Lara, campeones naciona- les en medio de los festejos del cuatricentenario. José Cróquer con sus 80 almanaques a cuesta recuerda cuando el doble “A” era bueno, podían formarse combinados 

DESTAQUE 

Como entrenador Cróquer hizo al primer pelotero profesional que tuvo El Tocuyo, Arnaldo ‘Chunano’ Alvarado con Cardenales de Lara y quien perteneció a los Astros de Houston; Juan Luis Lucena con los Cardenales de San Luis y Sergio Escalona con los Astros de Houston. nacionales como el que nos representó en la Serie Mundial del 53, en medio del fervor de los caraqueños, alimentada la discusión por la presencia de Luisito Aparicio en rol de utility, por encima de paracor- tos de gran jerarquía como el zuliano Alfonso Bracho, (el mejor de la serie mundial un año antes) y el falconiano Ñeño González, hoy lamen- tablemente fallecido y hermano del comentarista Tom González.

    De ello únicamente queda el recuerdo. EL BÉISBOL SU PASIÓN Cabe destacar que José Cróquer jugó en diferentes escenarios del béisbol menor; por cierto, que Lara siempre ha estado presente, es parte del béisbol amateur venezolano y allí ‘El Negro’ tiene historia en el deporte rey donde hizo toda su carrera. Igualmente con voz entrecortada por la emoción recordó a sus viejos compañeros: Alonso Marín; el Niño Ramos, Eligio Graterol, Orlando Landaeta, el técnico Orlando Pérez Yépez y un gran número de peloteros que salieron en El Tocuyo encabezado por Régulo Hurtado. Formar ciudadanos y figu- ras del deporte. Este ha sido el trabajo de José Cróquer, a quien se le borró la carretera de su natal Puerto Cabello, para quedarse en El Tocuyo, luego de haberse bañado en el río, comer las acemitas tocuyanas y beber el sabroso cocuy de penca.

                                                                                            Autor de la Nota : Pedro Timaure 

lunes, 25 de agosto de 2014

Alzamiento del General José Rafael Gabaldón en su hacienda “Santo Cristo” 1928

            
Rafael Gabaldon Iragorri 

  El inicio de la revuelta pautado para el 28 de abril de 1929 había sido acordado a nivel nacional, pero pocos momentos antes esta fecha fue cambiada para el 5 de mayo, de estos no se enteró Gabaldón sino un día después de su alzamiento, ésta contrariedad marcó el futuro de la revuelta. Por un lado, imposibilitó el alzamiento a nivel nacional y por otro lado, signó una segura derrota a los hombres de Gabaldón quienes prácticamente se encontraban peleando solos contra ejercito Gomecista. Además hasta el último momento se creía que se contaba con el apoyo del Ministro de Marina y Guerra López Contreras el cual no se dio. Sin embargo, la derrota no fue fácil y durante dos meses el ejército de Gabaldón resistió el combate.

             El primer encuentro y el más importante se produjo en Guanare donde derrotó a las tropas gomecistas dirigida por los Generales Baldó, Macías, Vázquez, León, Gandica, Narváez y el Coronel Corona. A pesar de no haberse producido levantamientos a nivel nacional, ya que el gobierno rápidamente dio con aquellos que se sabían conspiradores, en las poblaciones aledañas donde se produjeron los acontecimientos, el apoyo fue masivo a la insubordinación de Gabaldón, teniendo Gómez que verse obligado a enviar un ejercito de tres mil hombres contra los cuatrocientos insurrectos. En el ámbito nacional el único militar de prestigio que se alzó fue el General Juan Pablo Peñaloza el cual se encontraba exilado. Ahora la nueva arremetida del gobierno gomecista iba dirigida por Estoquio Gómez, Pedro María Cárdenas, León Jurado, Félix Galavis y Juan Fernández. El General Severiano Gil, comandante de las fuerzas del Estado Yaracuy, ante las órdenes de ir a los insubordinados prefirió suicidarse; demostrando así su solidaridad con el movimiento.

           Entre los tocuyanos que formaron parte del movimiento de Gabaldón se encontraron: 
Julio Alvarado Silva, Enrique Arapé, Carlos Sequera Cardot, Sulpicio Garmendia, Francisco García Yépez, Luis Felipe García, Trinidad Olavarrieta, Jesús Lucena Morles, Gustavo Giménez Liscano, Elías Losada y Corrales, Ulpiano Torrialba Alvares, Jesús Torres Gregorio Gil , Leopoldo Riera, Juan Torres Bocaranda, Francisco Suárez, Rafael Elías Rodríguez, Agustín Gil, Froilán Torrealba, Ángel Rafael Losada, José Antonio Tamayo Pérez, Ernesto Nordohf, Juan Bautista Matos, Manuel González, Rito Aguilar, Víctor Briceño, José Rafael Pulido, Manuel Escalona, Diego Losada, Trino Parada, Antonio Orellana, Manuel Guédez Cordero, Candelario Peñuela, Alcides Losada, entre otros.

   Desde Guajirita se organiza un movimiento encabezado por Sandalio Linarez y otros antiguos combatientes del ejercito de Montilla, igualmente lo hicieron en poblaciones como Córdoba, Chabasquén y Curumato.El 23 de junio, sintiéndose ya dominado, Gabaldón se entrega junto a Carlos Sequera Cardot, José María Suárez y su hijo Joaquín Gabaldon Marquez

             Las razones por las que El Tocuyo y zonas vecinas brindaron su apoyo al alzamiento de Gabaldón son las mismas que hicieron posible otros movimientos a nivel nacional, pero en lo particular; esta zona venía siendo germen de revueltas continuas como la de Montilla, la de los Vargas, cuyos integrantes o sus descendientes fueron a formar parte del levantamiento de 1929.

    Las condiciones de vida de las grandes mayorías en nada habían cambiado, lo que le garantizó a este movimiento un importante apoyo. Pero hay un elemento más particular que justifica este apoyo dado en El Tocuyo por parte de sectores medios y hasta de acaudalados; y es la ebullición cultural que representó la década de los 20 que vio surgir en la región a los más grandes hombres de letras, de arte y los frágiles linderos del acontecer político. Gabaldón, así como muchos de sus compañeros de lucha, serian luego figuras de la vida política e intelectual del país. Seis años de prisión estuvo Gabaldón en el Castillo Libertador, también la mayoría de sus aliados, algunos como el poeta Alcides Losada (muerto en 1931) no lograron superarlo. Allí, en la cárcel, formaron parte de los más importantes debates políticos que se escenificaban en el país, teniendo al otro bardo tocuyano, Pío Tamayo, entre sus principales ductores, por cierto que a Gabaldón, a quien lo unía una profunda amistad con Pío y sus familiares, le correspondió a su salida (1935) llevar la carta de despedida con la que Pío anunciaba a su madre los días finales de su existencia. 

         Finalmente debemos mencionar que entre las consecuencias inmediatas del movimiento de José Rafael Gabaldón, estuvo la ejecución de una cruenta represión, que después de encarcelar a los participantes en la rebelión, continuó con el amedrentamiento de todos aquellos que demostraron sus simpatías. Las libertades publicas, entre ellas la de expresión, se hicieron cada vez más limitadas. Este acorralamiento produjo hasta 1936 una especie de adormecimiento de la actividad cultural y política de la región. La presidencia del Estado Lara desde entonces fue dirigida por Eustóquio Gómez, hermano del tirano y tan cruel como éste, quien impuso su dominio de terror en la región.