...EN ELLA ENCONTRARAS LA HISTORIA DE UNA CIUDAD EN INVESTIGACIONES PROFESIONALES Y MINUCIOSAS REALIZADAS POR SU CREADOR LIC. ANTONIO J. SALDIVIA LANDAETA

martes, 29 de julio de 2014

Historia de la Represa "Ing. Felix de los Rios" conocida como Dos cerrito El Tocuyo


Represa Do Cerrito en Construccion 1973 El Tocuyo
Vista panoramica de la Represa los Dos Cerritos
      Puesta en servicio en 1973, el embalse o represa “Félix de los Ríos”, también conocido como Dos Cerritos se encuentra ubicado a unos cinco kilómetros de El Tocuyo, Municipio Morán del Estado Lara. 

      Dicho embalse es quien surte de agua potable al 70% de las comunidades larenses quienes tienen garantía del vital líquido debido a las precipitaciones que caen oportunamente manteniendo al embalse en niveles elevados, lo cual representa un alivio aproximado de 5 metros cúbicos de agua por segundo que surten a su vez al embalse Atarigua, ubicado en el municipio Torres. Pero no sólo la lluvia le alimenta, el río Tocuyo es el principal proveedor del agua que allí se represa y crea este hermoso embalse.

    Embalse Dos cerritos o Félix de los Ríos.
Puesta enfuncionamiento en 1973. Capacidad: 120 Millones de M3.Superficie: 1.000 Hectáreas. Finalidad: Abastecer a Barquisimeto y a la población de Quibor (aunque actualmente, abastece al 70% de lapoblación larense), y Regadío

Construido por la empresa vinccler


Angel Hurtado Pintor y cineasta tocuyano

Angel hurtado
     Nació en El Tocuyo, estado Lara, el 27 de octubre de 1927, Hijo de Miguel Ángel Hurtado y María de Hurtado. Participó por primera vez en una exposición colectiva a los 18 años, con José María Giménez y Octavio Alvarado. Mientras cursaba bachillerato se muda a Caracas y, en 1946, becado por el ME, se inscribe en la Escuela de Artes Plásticas y Aplicadas De 1944 a 1948 estudió en la Escuela de Artes Plásticas de Caracas y luego pasó a formar parte del grupo de vanguardia reunido en torno al Taller Libre de Arte y cuyas actividades eran una respuesta al tipo de enseñanza que se impartía en la Escuela de Artes Plásticas. Hacia 1952 marchó a París para iniciar aquí estudios de cinematografía, que le convirtieron en uno de nuestros principales cortometristas de arte. De regreso a Venezuela en 1961 entró a dictar cursos de pintura en la Escuela de Artes Plásticas Cristóbal Rojas mientras se desempeñaba simultáneamente como profesor de periodismo cinematográfico en la Universidad Central de Venezuela. 


     En 1970 fue encargado por la OEA de la jefatura del Departamento de Cine. Aparte de su extensa labor fílmica, ha realizado varias exposiciones individuales y participado, desde su época de estudiante, en exposiciones individuales colectivas y salones de Venezuela y el exterior. Entre las individuales destacamos las muestras que realizó en la Unión Panamericana, Washington, D.C., EE UU, 1959; Sala de Exposiciones de la Fundación Mendoza, 1960; MBA, 1967; MACCSI, 1994. Se hizo acreedor del Premio Nacional de Pintura en el XXII Salón Oficial Anual de Arte Venezolano, 1961; Premio Antonio Edmundo Monsanto, en el Salón Arturo Michelena, Valencia, estado Carabobo; Premio Planchart de la Exposición Internacional de Valencia, Ateneo de Valencia, estado Carabobo, 1955; Premio Armando Reverón en el XXI Salón Oficial de Arte Venezolano, MBA, 1960.

   
 Obtuvo también un premio especial del jurado de la Bienal Cinematográfica de Venecia, 1964, y dos premios Golden Eagle, en EEUU, por el documental El mundo de un pintor primitivo y por su tercer cortometraje sobre Jesús Soto.

lunes, 28 de julio de 2014

Don Juancho Lucena

 
    Músico, compositor y director de orquesta. Hábil ejecutante del clarinete y el contrabajo .

Napoleón Lucena nació en El Tocuyo el 26 de Abril de 1890 fueron sus padres Egidio Lucena y Narcisa Lucena. Hizo primera escolaridad en su lar nativo El Tocuyo. Desde temprana edad sintió interés por la música. En su tierra natal recibió primeras enseñanzas musicales de la mano del maestro Francisco Yánez, clarinetista de quien hereda la brillante ejecutoria de dicho instrumento. Dictó clase de clarinete y contrabajo en un Instituto de enseñanza especial creado por el General José Rafael Gabaldón. Lucena fue administrador del cine El Rosal.

 Viene a Barquisimeto en 1906 en procura de nuevos conocimientos melódicos. Se inicia tocando modestos bailes familiares con los cuales se gana la vida. Luego integró la Banda del estado Lara devengando discreto salario.
 En 1912 es ascendido por el Director de la Banda Larense, Prof. Pedro Izturiz Meneses (autor de la música del Himno del estado Lara) a primer clarinete. Luego integra la Orquesta Mavare dirigiéndola en 1915 al producirse la renuncia de su Director y fundador Miguel A. Guerra, quien se encontraba seriamente afectado anímicamente por la muerte de su padre. La Orquesta Mavare y su director hicieron suya la devota tradición de tocar públicamente todos los 14 de Enero, fecha en la cual se celebra la procesión de la Divina Pastora.

Muere el 1 de Enero de 1970, a 72 años de fundada la Orquesta Mavare, es autor del inmortal bambuco "Endrina" considerado como el segundo himno del estado Lara y que ha conquistado exigentes escenarios musicales.



Adrian Jose Perez "GRONE ROMEPRI" pintor ingenuo de El Tocuyo


El Artista GRONE ROMEPRI en su Atelier
      Adrián Pérez nace en El Tocuyo el 3 de marzo de 1940. Lo llamaban ‘El negro Adrián’, hasta que en una película sobre Bolívar, ven su parecido con el Negro Primero y comienzan a llamarlo así. Él lo adopta pero escribiéndolo al revés, como acostumbraba hacerlo con los títulos de sus obras. Desde 1982, su obra ha sido expuesta en los salones de: Cervecería de Oriente, en Barcelona, Arte Popular de la Fundación Bigott, Colección de Arte de Petróleos de Venezuela y de la Fundación Polar.

    En 1992, participa en la cuarta Bienal de Arte Popular Salvador Valero, en Trujillo. En 1996, expone en el Museo de Arte Popular Bárbaro Rivas de Petare. Expone individualmente en la Galería La Otra Banda, Mérida, en la Galería Viva México, Caracas (en tres o cuatro ocasiones con carácter trienal), y en la Galería del Palacio Municipal de Caracas, entre muchas otras. Sobre Grone Romepri han escrito investigadores y críticos de arte como Juan Calzadilla, Francisco Da Antonio, Mariano Díaz, Carlos Contramaestre, Dámaso Ogaz, Beatrice Viggiani, Rafael Pineda, Jorge Godoy, Willy Aranguren, Hermann Garmendia, Aníbal Ortizpozo, Holanda Castro, Fina Weitz, entre otros.

"Grone Romepri" Adrian Perez ; Es el tipo  hombre "Todero" que se ha desempeñado exitosamente en varias de estas disciplinas: Desde limpiabotas, pregonero, recolector de tomates en los sembradíos, albañil, boxeador, entrenador, garrotero, tamunanguero, compositor, músico, poeta y….pintor, y muchas mas, 77 artes como lo dice él. Ha compuesto varios golpes, el más conocido: ‘El Borracho’.

Su pintura no puede considerarse como ingenua y prefiere denominarla ‘arte conceptual’. Un arte conceptual sui géneris que no corresponde a ninguno de los modelos establecidos: “Esa es la principal característica que marca la identidad de las pinturas de Romepri. Su expresión es siempre exasperada y angustiosa, tanto en lo pintado como en lo escrito y en la suma de ambos, (…) mientras en las obras de Romepri se impone el humor, que no es nada cómico sino ácido y corrosivo...


Octavio Alvarado; Pintor Tocuyano

   Pintor, dibujante, fotógrafo y muralista. Nacio en El Tocuyo, a finales del siglo XIX en 1899, Realizó estudios de fotografía en los talleres de Marcelino [¿Marceliano?] Rodríguez (Caracas), en la Academia de Bellas Artes de Caracas (1919) y en la Escuela de Artes Plásticas Martín Tovar y Tovar (Barquisimeto, 1936-1937).

     Ya para 1917 estaba activo como fotógrafo y pintor, de acuerdo a los periódicos El Tocuyo y El Torcaz de Barquisimeto (28 julio, 29 agosto y 15 noviembre). En 1945 se dedica a realizar vistas panorámicas de El Tocuyo (Edo. Lara) y participa en la exposición colectiva celebrada con motivo de los 450 años de la fundación de esta ciudad, junto a Ángel Hurtado y Felipe Sánchez. En 1956 obtiene el Premio José Gil Fortoul en el II Salón Julio T. Arze con una obra figurativa, retrato de su madre, titulada Ocaso.
    Desde entonces participa en numerosas muestras colectivas y salones como el "Homenaje al maestro Rafael Monasterios" (Galería Durban, Caracas, y Centro Profesional, Barquisimeto, 1971), la "Exposición colección de arte de Bancofove" (Galería de Arte Bancofove, Barquisimeto, 1980), el "Segundo festival de pintura larense" (Asociación Pro-Venezuela, Caracas, 1981) y "Luz y espacio" (Museo de Barquisimeto, 1983), entre otras. En 1977 una comisión del Vaticano adquiere obras suyas, de Che María Jiménez y de Trino Orozco.
   En torno a su pintura, el escritor Hermann Garmendia expresaría que "los paisajes que pintó Octavio Alvarado ofrecen una sobrecarga poética. Contestó a la vida con lirismo. El paisaje vernáculo podía asumir perfiles agresivos en los espinares de su tunas y el alfiletero de los cardones, pero la poética sensibilidad de Alvarado suavizaba aquellas asperezas y las tunas se hacían inofensivas y hasta amables" (1968).Este Excelente representatante de la plastica laresence y herencia de esa trayectoria artistica de la Ciudad Madre de Venezuela El Tocuyo , fallece en Barquisiemto en el año de 1977

Exposiciones individuales

1946 Edificio La Francia, Barquisimeto
1952 Instituto Mosquera Suárez, Barquisimeto
1968 Instituto Mosquera Suárez, Barquisimeto
1972 Galería Durbán, Caracas / Centro Profesional, Barquisimeto
1977 Galería de Arte de Bancofove, Barquisimeto

Premios

1949 Primer premio de fotografía, Revista Élite, Caracas
1956 Premio José Gil Fortoul, II Salón Julio T. Arze

Colecciones

Museo de Barquisimeto / Pinacoteca del Vaticano

Fuentes


  • Aranguren, Willy. "Orígenes y repercusiones de una Escuela". En: Orígenes y repercusiones de una Escuela (catálogo de exposición). Barquisimeto: Museo de Barquisimeto, 1986
  • Garmendia, Hermann. "Homenaje a Octavio Alvarado". En: VIII Salón Andrés Eloy Blanco (catálogo de exposición). Barquisimeto, 1978.
  • Octavio Alvarado (catálogo de exposición). Barquisimeto: Instituto Mosquera Suárez, 1968.

Jose de la Cruz Limardo,, Pintor, miniaturista y médico en El Tocuyo

      
      Hijo de Jacinta Antonia Villanueva y Antonio José Limardo, ebanista de origen florentino que hizo trabajos para la Catedral, el Ayuntamiento, el Convento de Carmelitas y el Tribunal del Real Consulado de Caracas. Los primeros estudios de José de la Cruz los realiza en casa de la madre de José Manuel Zerazo. A los siete años, en 1794, entra en el colegio seminario que dirigía fray Francisco Andújar donde se distingue en dibujo. Limardo recuerda en sus Memorias que se ocupaba de copiar planos de casas que incluso llegaron a construirse, "me ensayé en el dibujo de arquitectura y quedó en mí con esto despierto el genio para este bello arte" (1949, p. 393). Camino a su colegio Limardo recuerda que pasaba por las "casas de los pintores", en el barrio de San Pablo, en la actual esquina de La Gorda: allí conoce al maestro Antonio José Landaeta, a su hermano, al maestro Juan José, al célebre Marcos [Pompa], a Maximiano Ochoa y a Ramón Zurita a quienes ayudó a preparar colores. Limardo asiste al maestro Landaeta en las pinturas de las Monjas Concepciones y San Pablo.

    En 1799 estudia latín como discípulo del vicerrector interino del Seminario, el Dr. José Antonio Montenegro, a quien solía "llevarle frutas pintadas del natural, pájaros en actitud de picar frutas, flores y además alguna lámina o cuadro sacado de las actuales traducciones de Virgilio u Horacio", como un cuadro de Títiro y Melibeo "según los pinta con sus ganados Virgilio en su égloga" (op. cit., p. 394). Escenas de gusto clásico como éstas sólo han sido encontradas en decoraciones murales como las realizadas en la Casa de Boves en Villa de Cura (Edo. Aragua), a finales del siglo XVIII. También realiza como parte de sus trabajos por esos años dibujos para bordados de trajes en muselina, sedas y paños de lana (op. cit., p. 396). En mayo de 1803 entra al curso de filosofía en la Universidad de Caracas, estudia física y matemáticas con instrumentos y dibuja un plano de Caracas que se adelanta al que realizará José Juan Franco para el Cabildo en 1811. Mientras sigue su carrera, Limardo entra con la ayuda del presbítero José Cecilio Ávila a la Academia de Dibujo de Onofre Padroni, "romano de mucha moral y de suma destreza y gusto en la pintura", a quien pagaba seis pesos mensuales. Al poco tiempo, Padroni lo deja continuar sin cobrarle y lo toma como ayudante en pinturas y dibujos. Ambos pintaron las casas de Urbina y del marqués del Toro. Posiblemente también sería llamado a pintar zócalos estarcidos en compañía de sus maestros los Landaeta y Padroni. Entre los condiscípulos de Padroni, Limardo menciona a Juan Lovera.


     Después de cerrarse la Academia, hacia 1805, Limardo sigue sus trabajos, ensaya el retrato en miniatura sobre marfil entre 1806 y 1810, copia el que el maestro Landaeta había realizado del padre Pedro Palacios y Sojo y realiza otros como el de la esposa de Isidoro Quintero, Miguel Barrera, y, en 1807, el de Mr. Punet, un comerciante de Saint Thomas (islas Vírgenes), y hace de memoria uno de Mr. Denker, un célebre flautista, también comerciante de la isla antillana. En 1808, también de memoria, retrata en una caja de rapé al gobernador de Curazao, lord Coburn, a quien había conocido en Maiquetía (Edo. Vargas). Limardo recibe el grado de filosofía el 20 de julio de 1807 y se matricula en medicina, carrera que concluye en mayo de 1810. Ese mes Limardo parte hacia Barquisimeto a encargarse de negocios familiares, pero los avances de Domingo Monteverde, ya en marzo de 1812, lo hacen retirarse a El Tocuyo. En diciembre va a Caracas y se une a las tropas de José Félix Ribas como edecán. Llega a ser secretario de Tomás Lander en Caracas. 
    
      En mayo de 1814 se embarca hacia Curazao, donde ejerce la medicina y realiza varios retratos, entre ellos el de Merced Jugo, Juanita Carvelo, Marthey Rap, la esposa de Juan Elizondo, Dolores Freites y los de algunas damas inglesas, entre ellos la Coronela y Miss Graen, a quien da clases de dibujo. En sus Memorias comenta que desde 1815 le habían sido ofrecidos salvoconductos que no había aceptado, pero la Gazeta de Caracas del 2 de agosto de ese año publica una carta que le envía a Lorenzo Lasa donde habla contra los "fanáticos republicanos" agregando su deseo de regresar. Sin embargo, Limardo sigue hacia Santo Domingo el 25 de noviembre, después que Curazao pasa a manos de los holandeses, allí realiza dibujos de plantas, que regala a Carlos Bertero y recibe el título de médico que no había podido formalizar en Caracas por los avatares de la guerra. Limardo ejerce en Santiago de los Caballeros, luego pasa a Jacmel y Los Cayos en 1821. En Jacmel retrata a Ignacio Ramón Briceño Méndez y, en Los Cayos, a Madama Núñez y a Ignacio Requena y su esposa en miniaturas para medallones. Limardo regresa al país en junio de 1822, llega a Maracaibo, se dirige a Escuque (Edo. Trujillo) y luego a Guanare. En El Tocuyo realiza algunos retratos. En 1829 acompaña a Agustín Codazzi por algunos pueblos y, en enero de 1834, se encuentra en Caracas y se ofrece como médico en la calle del Triunfo, 181 (Gaceta de Venezuela, 7 de junio de 1834).

      Limardo estrecha su amistad con el entonces presidente de la República, José María Vargas, su antiguo condiscípulo, pero después de la Revolución de las Reformas en 1835 que expulsa a Vargas del poder, regresa a Carora. Limardo herborizó muestras, como la Bignonia ophtalmica, que enviaba a Vargas, ya en Caracas, después de su breve exilio en Saint Thomas (islas Vírgenes). También clasifica y estudia especies como la Cinchona tocuyensis. En 1838 descubrió restos de un cuadrúpedo aparentemente antediluviano y envía a Vargas un diente. Hacia 1843 (dos años después de la muerte de Lovera), Limardo escribe sus Memorias. Jose de la Cruz Limardo fallece el 23 de mayo de 1851, en la ciudad que lo acogió El Tocuyo,

 Desafortunadamente ninguna de sus obras ha sido identificada o encontrada, pero el legado escrito de Limardo es de gran trascendencia para reconstruir la actividad artística venezolana de comienzos del siglo XIX.

domingo, 27 de julio de 2014

Visita del Libertador Simón Bolívar a El Tocuyo 21 de Agosto de 1821

Crónicas Bolivarianas 

El Libertador ; El 16 de junio de 1821 la Municipalidad de El Tocuyo invita al Libertador para que visite esa ciudad. El padre de la Patria aprobó la petición como un homenaje a una de las ciudades más antigua de Venezuela que aportó inviolables recursos y valientes patriotas a la causa de la Independencia.
 A los pocos días se produce la liberación de Venezuela con al Batalla de Carabobo. Al día siguiente, el 25 de junio, Bolívar se traslada a Caracas donde ejecutó medidas administrativas relativas al buen funcionamiento del gobierno. El pueblo lo recibe con grandes manifestaciones de júbilo. La meta siguiente sería la liberación del sur. Por su mente cruzaban otras batallas hermanas de Boyacá y Carabobo. El 01 de agosto de 1821 salió de la capital para una marcha triunfal que culminaría sobre el corazón de América (La Paz- Bolivia) en 1825. Pasa por Valencia, Tinaquillo, Tinaco, San Carlos, La Morita (territorio larense) y el día 14 de ese mes llega a Barquisimeto.

Todos les reciben con altas expresiones de entusiasmo y alegrías. Desde aquí ordenó preparativos para la campaña militar de Coro, tomó medidas para una mejor administración de la renta del tabaco, aprobó nombramientos, atendió asuntos de "Estado" y se dice que acordó la construcción de un acueducto para la capital de Lara. Pocos días duró su visita a esta ciudad. Al término de la misma, después de las despedidas y honores correspondientes, continuó la marcha por el camino antiguo hacia El Tocuyo.

   Le esperaba el recorrido de unas 14 leguas por una ruta polvorienta, rodeada de un paisaje árido y xerófilo. Por la tarde del 16 de agosto de 1821 El Libertador llegó a Quíbor.

    El entusiasmo fue general en este pueblo que por fe en la causa independentista y sus líderes venía aportando cuantos hombres y recursos materiales podía. Una vieja leyenda, que la tradición oral mantiene viva, narra que "su excelencia Simón Bolívar, Libertador de Venezuela y la América del Sur, fatigado de cansancio y calor, ordenó un alto debajo de una gran caída, al lado del camino real, cerca de la quebrada Honda, en la entrada del pueblo de El Tocuyo, donde mitigó la sed y sombreó por un rato. También se aprovechó la parada para darle de beber a los caballos con agua de la referida quebrada. Luego del descanso, El Libertador siguió el viaje hacia El Tocuyo, donde llegó con el anochecer.