...EN ELLA ENCONTRARAS LA HISTORIA DE UNA CIUDAD EN INVESTIGACIONES PROFESIONALES Y MINUCIOSAS REALIZADAS POR SU CREADOR
LIC. ANTONIO J. SALDIVIA LANDAETA



sábado, 30 de abril de 2016

El algodón y el Lienzo Tocuyo

     
Telar antiguo que estaba en el museo Colonial ahora Museo Lisandro alvarado y que lamentablemete desaparecio
       Desde los primeros cronistas, que en el proceso de colonización llegaron a El Tocuyo, se hace mención a la producción silvestre del algodón, lo cual era procesado en forma rudimentaria por nuestros aborígenes para la realización de sus trajes y ornamentos. Luego, ya instaurada la colonia, la producción de este rubro y su procesamiento tecnificado se convertiría en una de las principales actividades económicas de la región. Desde Juan Pérez de Tolosa, quien instala los primeros telares, pasando por las ordenanzas del gobernador Francisco de la Hoz Berríos, en 1621, se establecía la obligación de las indias de hilar cinco libras de algodón al año para sus encomenderos y cinco más para su propio uso. Tal como lo manifiesta Bujanda Yépez (1969)
 “Es digno de mención, igualmente, que por la ruta de El Tocuyo-Tunja los tocuyanos exportaban el renombrado “lienzo tocuyo” a Nueva Granada, Ecuador y Perú...” (p.47) 
     Igualmente en documento fechado en 1579, dirigido por el cabildo de El Tocuyo al rey de España, se hace mención, entre otro temas, a las hamacas de cordeles que tenían los aborígenes de la comarca, a las mantas pintadas utilizadas por las mujeres y con los cuales por el poco y costoso comercio de esta región con España, los españoles se vestían utilizando esta tela y así mismo ante la carencia de oro se utilizaba el lienzo como valor de cambio. Silva (1941) cita un documento publicado por la Real Sociedad de Geografía de Madrid (1766) respecto al lienzo, el cual señala: 
  “Produce el dicho Chabasquén y un citio que llaman Jacambú, en donde labran los indios de Sanare y otros parajes de esta Jurisdicción, algodón con que se fabrica lienzo, uno ordinario y otro mas delgado con que se visten los pobres especialmente los Indios y en servicios comunes de las casas.”. (p.188). (Ortografía de la época).

     En este caso, es importante recordar que estas jurisdicciones formaban parte de El Tocuyo. Es tanta la importancia que se le da a esta región por el cultivo de algodón que Juan de Arona llegó a señalar que el nombre de El Tocuyo se forma de cuyu, verbo quichua que quiere decir “torcer el hilo con las manos”. Humboldt, en su visita en 1799, hace referencia a las mantas de El Tocuyo. Así mismo, el historiador Antonio Álamo (1970) señaló que los españoles utilizaban “caperuzas” de tela gruesa que servían de coraza contra las flechas de los indígenas, también agrega que “El tocuyano tejedor dejó de hacerlo y se consagró a la labor mas adecuada a su medio físico y a su capacidad de trabajo, dejando el ingenio y la perseverancia de aquella industria al quiboreño, a quien la sequía del territorio le impide ser agricultor intensivo.” (Monografía de El Tocuyo, p.316).

     Los telares no solo utilizaban el algodón, sino también la lana de las ovejas, que desde la colonia es ganado abundante en la región. En 1835, en la herencia de Juan Luís Gómez de Lucena, aparecen 88 ovejas, que valían alrededor de un peso cada una. (RPT. Tercer trimestre. Folio 12). Según Agustín Gil (1970), se llegaron a fabricar tres clases de telas: lienzo común o “liencillo”, otro denominado “tarlatán” y el de mayor calidad “grano de oro”. Según el maestro Francisco Suárez (1970), hasta finales del siglo XIX, se producían telas en El Tocuyo, concretamente en el conocido barrio Los Hornos, como fueron los de “El Cercado” de la familia Fernández y cuya muestra –según él- podía verse en la Galería Ilustrada de Arte Colon

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