...EN ELLA ENCONTRARAS LA HISTORIA DE UNA CIUDAD EN INVESTIGACIONES PROFESIONALES Y MINUCIOSAS REALIZADAS POR SU CREADOR
LIC. ANTONIO J. SALDIVIA LANDAETA



domingo, 11 de junio de 2017

Doctor Ricardo Ovidio Limardo ,,un tocuyano ejemplar

    

    Nació en el sesto lustro de siglo XIX específicamente el 15 de Abril de 1825 en el Tocuyo, hoy dia una de las ciudades mas bellas é importantes del Estado Lara. Fueron sus padres el Señor José de la Cruz Limardo, Doctor en medicina, y la Señora  Guadalupe González Duque, personas notables y honradísimas. — Aprendió Limardo las primeras letras bajo la dirección de su hermana, Victoria Limardo,, mujer de altas cualidades de inteligencia y alma, muy versada en el castellano y el francés, en el dibujo, en la botánica, y hablista muy notable. En la misma ciudad cursó la clase de latinidad, que regentaba Don Manuel Ramón Yópez, hombre muy sabio en ambos Derechos y versadísimo en los clásicos latinos, y también con su padre el Doctor José de la Cruz Limardo, sabio naturalista y hombre sumamente instruido en letras antiguas y en las diversas literaturas modernas.
En 1839 pasó Limardo á Carora, á restablecer su salud quebrantada: enviándole allí su padre, más que á nada á consagrarse á todo género de ejercicios gimnásticos, tales como la natación, la agitación, &. Ejercicios que le volvieron la robusta salud de que goza hasta hoi y ese alto y severo carácter que siempre le ha distinguido. No por eso dejó el joven Limardo de aplicarse al estudio, bajo los auspicios del notable latinista Frai Ildefonso Aguinagalüe, y animado con el ejemplo de compañeros como el hoi ilustre Licenciado Lázaro Pereía, jurisconsulto eminente, latinista consumado y respetable padre de íamilia.

  Por los años de 1841 á 1844 el joven Limardo cursó la filosofía en la Universidad de Caracas, siempre sorteado en los primeros premios de todas sus clases; rematando ese estudio con el grado de Bachiller. Velaban de su educación y conducta notables personajes tales como el Señor José Rafael Revenga, Secretario del Libertador; el Doctor José. Alberto Espinosa (vivió con él algunos años, ) sacerdote virtuosísimo y el mas levantado orador sagrado que haya tenido Venezuela,- el célebre Doctor José Vargas ; el Señor José Ignacio Beresiarte, y otros sugetos no menos respetables.— De 1844 á 1850, siguió Limardo el curso de Jurisprudencia Civil en la misma Universidad, figurando siempre en todas sus clases, en las de idiomas modernos y la de medicina legal, entre los cursantes mas sobresalientes, como consta de las actas del Ilustre Cuerpo.

     Coronó Limardo los estudios con lo» grados de Bachiller, Licenciado y Doctor en Jurisprudencia, y con el de abogado en la terna y en la Corte; habiendo dado exámenes ludísimos, algunos de ellos en latín, como el de la Terna.— En los dos Tiltimos años del curso de Jurisprudencia, en que siguió la pasantía de la lei de entonces, Limardo defendía ya causas notables, distinguiéndose por su actividad, su tenacidad de carácter, su palabra fácil y su identificación con el deíendido.— Con ánimo tal vez de perfeccionarse en la medicina legal, Limardo cursó también, bajo los auspicios del Doctor Vargas y de otros célebres profesores, un curso de anatomía general y discriptiva, de fisiología é higiene y de patología general :  no en balde lo hemos visto desarollar con lucimiento en el foro arduas cuestiones de Medicina legal y ser admitido en el Congreso Médico Español en Octubre de 1864.


 — El padre y su hermana Victoria contribuían á la educación moral y social del joven Limardo, por medio de cartas al estilo de laa^de Lord Chestei-field; cartas en que le aconsejaban no se reuniera sino con estudiantes mayores que él y no visitara sino casas de personas respetables, dando mucho al trato de las Señoras« — De esta manera, sus amigos de estudio eran Cecilio y Pablo Acosta, Lázaro Perera y otros jóvenes tan formales y estudiosos como estos.— Jamás se le vio en diversiones insulsas ni tampoco en corros ni reuniones vulgares, antes se le veian salir á paseos con caballeros ó padres de familia muy respetables.— Con diversos seudónimos y desde 1844 comenzó á escribir al público en diarios muy notables, como " El Liberar^ y sus artículos versaban sobre puntos económicos y de alta política, ó bien sobre costumbres.— Sus buenas relaciones, su buen juicio y sii comportamiento le valieron su enlace con una señorita perteneciente á una ilustre famiha de patriotas (la de Don Martin Tovar Ponte ) hoi madre de familia, por todos títulos respetable : notoria es la instrucción, talento y relevantes prendas morales de las señoritas Mercedes Cecilia y Luisa Limardo, Institutora en Francia aquella por la Academia de París.— Ya casado Limardo ejerció activamente y con brUlo, durante nueve años, la profesión de abogado, asi -en lo político y administrativo, como en lo judicial : su defensa de Kamon Garratzú, publicada primero por los diarios de 1857 á.58, y luego en v«Jfr men, formó para siempre y muy venfcyosamente su reputación de celebre jurisconsulto y batallador forense.— Distinguíase ya Limardo su decir y escritos por lo castizo y la galanura de su clausulado. Jte* ' hemos podido averiguar si Limardo escribía en verso por entótumf. ; pero no ignoramos que lo repugnaba, porque notaba aunque con tristeza, que en esa época eran tenidos en muy poco los jóvenes poeta. 

    Prueba de ello es que apenas fuera del país, no hemos dejado de con gusto algunas producciones poéticas suyas. No es el prinaeroé' quien haya pasado lo mismo.— Como todos los jóvenes que se volvieron en nuestras divísiopes y guerras civiles, Limardo entró a redactar diarios políticos ( "La Regeneracion^', "El Programa Civil'', "El Diario de Avisos"), pero jamás lo hizo con miras personales,pues nadie ignora que cuando se marchó á Europa, en 1861 no había desempeñado en nuestro país ni siquiera una comisaría de banfe.

    Antes de marcharse no sabemos que hubiese hecho mal á nadie, íá que tampoco lo hubiese recibido de ninguno. ; Feliz el que Sítíió danuestro país, que pudo preservarse de tantos trastornos, y que ÍAvuelto á él sin partido ni corapromisos políticos ! Por eso ha recibido las ovaciones de sus conj patriotas en su reciente paseo al interior, desde Valencia hasta Ciénega de Guarico y Humocaros. Limardo es hoy entre nosotros una figura nacional.— Desde su llegada á Londres y á París, Limardo no hizo otra cosa que trabajar, redactando diarios.( El Correo Universal y otros ) traduciendo obras y colaborando en no pocas y escribiendo por su cuenta obras notables : tales son su Lejislacion comercial comparada " y su Lejislacion romana." También llevó la correspondencia, años enteros en una íuert-e casa comisionista de París ; y por último, como el mas notable profesor de español y de literatura española en Paris, Limardo fué el Conferencista de la Associaiion Internationale des prq/esseurs en aquella ciudad ; y sobre todo mereció, para profesor, como es notorio, la alta confianza de los primeros personajes de Francia. — Limardo tuvo la desgracia de perder en Paris sus tres hijos varones ; pero le queda la satisfacción de conservar sus dos señoritas hijas, que por su talento, instrucción y  virtudes, son lustre y orgullo de nuestra sociedad.— En sus viajes por lüglaterra, Francia, Italia y España, Limardo se ha acaudalado de un cúmulo de conocimientos conque está llamando á ser aún mui útil á su  país natal ; pocos venezolanos han vivido mas de veinte años en Europa y vuelto como Limardo, á ser útiles á sus compatriotas, como él lo está siendo. En efecto, hállase actualmente con una de sus señoritas hijas dirigiendo la Instrucción pública en la importante capital de Carabobo.— Limardo desempeña el Rectorado del Colejio Federal de Cambobo, como digno sucesor de Ancízar y Acevedo, sus ^* conferencias" científico-literarias, i niciíulas en Valencia en Junio del año último, como continuación de las de Paris, han abierto la Era de la literatura patria, y hacen ya época en nuestros literarios anales. — Al volver Limardo á Venezuela, ya tenia su reputación formada en Europa y en la América española. Su nombre figura, al lado del de su padre, en célebres diccionarios de los americanos contemporáneos.

    Su patria lo ha reconocido, al volver á su seno como una figura nacional. En su improvisación del 28 de Octubre pasado en el Capitolio de Valencia, recomendó á la posteridad y á la historia la grandiosa idea de nombrar nuestro siglo '* El Siglo de Bolívar".— Para poner punto á estos rasgos biográficos, los resumiremos con el siguiente párrafo de la obra intitulada Venezuela Pintoresca, publicada en Paris en 1877.

Fallece en la ciudad de Caracas un 8 de Febrero de 1907

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