domingo, 11 de junio de 2017

Historia de la llegada de la imprenta a El Tocuyo y de los primeros periodicos de El Tocuyo

      
   
Modelo referencial de la primera imprenta 
     El Tocuyo tuvo una importancia sin precedente en la región por sus publicaciones periódicas. Siempre se pensó que el primer periódico tocuyano fue el “Aura Juvenil”, en 1878, con la llegada de la primera imprenta a la ciudad, sin embargo, a pesar de tenerse poco conocimiento, si era dudoso suponer que habiendo aparecido el primer periódico larense (El Barquisimetano) en , y siendo El Tocuyo la segunda ciudad en importancia del estado Lara no hubiese surgido ningún órgano periodístico en dicho período, por ello Carlos Felice Cardot y Silva Uzcátegui señalan que en Valencia, en el año 1839, se edita el primer periódico tocuyano titulado Boletín de El Tocuyo, redactado por Andrés Oropeza.

     También se conoce que en 1877, se publicó en Barquisimeto otro periódico tocuyano llamado “La Concordia”, redactado por José Jiménez y Lisandro Alvarado, en honor al Colegio del maestro Egidio Montesinos. Pero mucho más importante ha sido la revelación del cronista barquisimetano Ramón Querales (El Impulso. 10/04/1990), quien ha señalado que no hay nada que demuestre la existencia de “El Barquisimetano” (1833), y que esto es mito más de las crónicas, por lo que el primer periódico larense sería el “Boletín del Tocuyo”. Según Querales, es en 1840, cuando aparece el primer periódico barquisimetano, “Boletín Provisional de Barquisimeto”. Además añade que en ese mismo año circuló “Eco Popular”, posiblemente también de origen tocuyano. También es importante señalar que el primer centro cultural de la ciudad fue el Club de Amigos (1878), creado por Manuel Rodríguez López y entre cuyos 251 miembros destacaron el general José Espiritusantos Gil (Pelón Gil; padre de Gil Fortoul) y el intelectual Carlos Liscano.

      Este club trae la primera imprenta a El Tocuyo, y publica el periódico “El Aura Juvenil”, redactado por los aun estudiantes del Colegio La Concordia: José Gil Fortoul y Lisandro Alvarado, dedicado a la literatura pero también a los problemas sociales y políticos. En esta misma imprenta, se publicó “El Progreso”, dirigido por el Pelón Gil, cuyo fin era atacar a sus enemigos políticos. Debido a que las publicaciones molestaron a los jefes políticos de la época, la imprenta fue robada y lanzada a una quebrada, de donde fue rescatada por los hermanos Colmenares. Luego vendría “El Ciudadano”, redactado por José Gil Fortoul, “El Tocuyano” (1882) de José Benito Hurtado, quien era un profundo conocedor de los asuntos jurídicos. La presentación de este periódico se hizo con la siguiente nota editorial.

      Publicaremos en nuestro periódico todo escrito que trate de interés general. (…) Las ciencias, las industrias y las artes ocuparán nuestra atención, insertando con preferencia lo que con ella se relacione. (...) La literatura, que es uno de los principales elementos de la vida social, debe fomentarse; por lo cual colocaremos en nuestras columnas las producciones de los literatos que se dignen. (…) No pensamos, como otros, que debe excluirse de la política nuestro periódico, por el contrario, creemos que es un deber de todo periodista tomar fuente activa y entrevista en todo lo que se relaciones con los intereses de la patria. Nosotros no queremos incurrir en el indiferentísmo, ese cáncer que causa la muerte de las libertades públicas. 

Por tal motivo, trataremos la política con la mayor moderación e imparcialidad. (El Tocuyano. Octubre 7 de 1882 No.1. Mes 1.) 

En 1881, el sacerdote José M Pérez Limardo publica ”El Año Nuevo“; luego vendrían “El Antruejo”, “El Caracol”, “La Idea” (1883), éste último fue el primer diario publicado en el estado Lara, redactado por el poeta tocuyano Hilario Luna y Luna (hijo de ex esclavos, fue abogado, político y poeta) y Leandro Colmenarez; ”El Eco”(1885) de Rafael Chirinos. En 1889, J.A. Pérez Limardo dirige “El Rayo Azul”; “El Tiempo” (1891) de Carlos Cardot; ”La Cartera”, (1893), publicada por José Ángel y Rafael Rodríguez López, J. A. Pérez Limardo y Antonio Crespo 252 Gutiérrez; Gelacio Rivero, emulando lo que fue el periódico de Antonio Leocadio Guzmán, edita “El Venezolano” (1891). 

Luego vendría “El Escenógrafo”, publicado por Virgilio Arráez en 1894; “El Ideal” de la Sociedad de Amigos, fundada en 1892. Muchos de estos periódicos tenían un claro sentido político, entre los liberales y los conservadores, como se evidencia en la “Divisa Liberal“, de J. Pérez Veracoechea, a fínales del siglo XIX. Otros de la misma época y de carácter humanístico fueron: “El Grillo”, “El Murciélago”, “El Pigmeo”, “La Pulga”. En 1895, Eutropio Vidal publica “El Andino”, un año después Manuel Pérez Aranguibel publica “Travesuras”. En 1894, se creó la Sociedad Recreativa y Progresista que contaría con el “Propulsor”, el periódico de mayor duración en la historia periodista de El Tocuyo (20 años). 

En 1911, se crea el Club Ideal, que sería luego unificado con la Sociedad Recreativa y Progresista, constituyendo lo que sería, desde 1919, el Club Concordia. Estos periódicos eran diversos, algunos exclusivamente literarios, en otros se trataba los problemas políticos y sociales, el acontecer nacional e internacional, unos de aparición quincenal o mensual y otros poco semanal o diarios. Así tenemos “El Radical”, de Rafael Perdomo Rodríguez. “El Ideal”, perteneciente al club con el mismo nombre, “El Concordia” (1904),” El Sansón” de Lisandro Felice, “La Torcaz”, primer periódico de carácter comercial (1906), órgano de la empresa comercial con el mismo nombre y dirigido por los escritores Miguel José y Arturo Tamayo, quienes compraron la imprenta de los hermanos Colmenares. Mui señor nuestro i amigo: Tenemos el placer de participar a usted que hemos comprado el negocio que con el nombre de “Imprenta Colmenares” estuvo establecido por muchos años en esta plaza i que nos proponemos ensanchar de acuerdo con las exigencias de un moderno taller tipográfico. 

La prensa está reputada como una de las mejores del Estado i cuenta con un buen surtido de tipos que pone a la empresa en capacidad de atender a cualquier trabajo por largo i laborioso que sea. Sin embargo: siendo nuestro objeto levantar este nuevo negocio que emprendemos, a la altura de los más modernos del  país, hemos pedido ya al exterior todo cuanto es necesario para lograr nuestro objeto. Mientras tanto, trabajamos con los elementos de que actualmente disponemos, garantizando, eso sí, la nitidez i perfección en los encargos que se confían a nuestra dirección. 

El nombre del establecimiento es: TIPOGRAFÍA DE LA TORCAZ i está al servicio del público desde esta fecha. Más adelante agrega: Nuestra empresa cuenta además, con todo lo necesario en el ramo, como papeles finos para cartas, sobres de todos tamaños, tarjetas surtidas, cromos para bautizo, materiales para talonarios, etc, Tan pronto como recibamos los efectos encargados al exterior, publicaremos un catálogo que haremos circular profusamente entre nuestros relacionados a quienes mui particularmente ofrecemos nuestro taller tipográfico contándolos de antemano, entre los favorecedores de la nueva empresa. Con nuestros votos por su prosperidad nos es grato suscribirnos. Sus atentos servidores i amigos, Miguel Tamayo é hijos. (La Torcaz. Julio 1° de 1915. No. 219) 

Otros órganos comerciales fueron “La Primavera”, de Rodríguez y Agüero, redactado por Bartolomé Losada; “Liver Pool” de García Hermanos,” La Tentación” de Simón Saldivia, redactado por R. Losada Cadenas. Otros de carácter literario fueron: “Cosmopolita” (1907-1917) primero de Lisandro Felice y luego de Gabriel Anzola y después de Rafael Rodríguez, Revista ”Renacimiento” (1917) dirigida por Pío Tamayo acompañándolo en la redacción Roberto Montesinos y Alcides Losada, “El Arpa” de José Remigio Cubas y Ricarte Olavarrieta, “El Precursor” de la sociedad San Juan Bautista, “La Hormiguita”, y El “Árbol” de carácter humorístico. En 1913, aparece la Gaceta Municipal, órgano de la cámara municipal cuyo presidente y secretario eran Bartolomé Losada y Pedro Montesinos (hijo de Egidio Montesinos), respectivamente. Todos estos son algunos de los periódicos que hacían vida durante las dos primeras décadas del siglo XX tocuyano, luego en los años veinte aparecerían otros órganos divulgativos como “Juventud”, dirigido por el poeta Rafael Guédez, dedicado a la actividad literaria; luego vendrían “El 254 Luchador”, posteriormente aparecería ”El Tocuyo” de los hermanos Losada (1921- 1929), que fue uno de los mejores periódicos que ha tenido la ciudad, publicado en la tipografía “El Comercio”, contando con una moderna máquina, cuyos propietarios fueron los propios Losada, Napoleón Reinoso, Agustín Gil, Carlos Sequera Cardot y Antonio Tovar Pérez. “Eco Juvenil”, periódico literario dominical, publicado también en la tipografía “El Comercio”. La Sociedad Patriótica General Trinidad Morán creó un órgano llamado “Ayacucho”, cuyo objetivo fundamentalmente fue defender la figura del héroe. Así mismo, el centro de estudiantes del Colegio Federal creó, en 1929, la revista “Luz”, para divulgar la cultura tocuyana. Según Francisco Suárez (1945), al referirse al periodismo de las dos primeras décadas del siglo XX, señala que: “Las mismas mejoras introducidas en los planes educativos sirven así mismo para fijar una más amplia orientación no solo a las técnicas políticas sino a encausar, frente a las nuevas escuelas literarias el estilo y buen gusto de los escritores nuevos.” 
(p.216). “Fue así como en un período de poco mas de catorce años, no obstante las alternativas de conatos y develaciones de revueltas, el periodismo local gozó de la suficiente libertad para poder editar en las prensas de la ciudad mas de cuarenta periódicos, casi la mayoría de carácter literario y de intereses generales”. (Idem. P.217). En la década de los treinta del siglo XX, producto de la depresión económica y de la represión política, se nota un decaimiento en la cultura tocuyana, pero no por ello dejaron de aparecer importantes órganos como “El Arado” de Agustín Gil, dedicado fundamentalmente a la divulgación de los asuntos económicos de la región, otros periódicos de la época fueron: “El Atlante”(1931), dirigido por Ramón Orellana; Morisquetas de Robiro Asuaje; “ “Semana” de Lino Zárate;” El Relator “ de Viloria Yépez; “El Nuevo Tiempo” de Florencio Suárez. En las décadas de los cuarenta y los cincuenta aparecen otros periódicos como “El Cardón” de Pablo Rivero Rojas y José Asuaje;”Idea”, redactado por Marco 255 Tulio Bruni Celli; “El Tamunangue” de Federico Peraza Yépez y Beltrán Bravo. Anteriormente, en 1926, aparece la revista Quincena Literaria de gran renombre a nivel nacional pero que tuvo varias etapas, en una primera dirigida por Alcides Losada y Roberto Montesinos y luego, una segunda, encabezada por Virgilio Crespo González y Antonio Crespo Meléndez, en los años cuarenta la dirige Roberto Montesinos y Federico Peraza Yépez. Pocos años después la edita el poeta Montesinos y Hernán Garmendia y en la década de los setenta es relanzada por Rafael Montes de Oca Martínez. En los años sesenta, reaparece el periódico “El Tocuyo”, utilizando la misma imprenta dejada por los hermanos Losada, pero dirigida ahora por José González, quien no solamente rescató este órgano sino el periodismo en general en El Tocuyo, que había caído lastimosamente en la década de los cincunta. “El Tocuyo” se mantuvo casi sin interrupciones hasta principios de los años ochenta dirigido por Raúl Colmenares, cuando la crisis económica lo conduce a su cierre, quedando así la ciudad sin órganos divulgativos periódicas.

    Al menos cuatro imprentas existentes en El Tocuyo hicieron posible la aparición de mas de cien periódicos y revistas, de los cuales aquí hemos mencionado solamente algunos, como simple referencia, para destacar la importancia de la labor periodística en la ciudad de El Tocuyo, cuya trascendencia fue mucho más allá de la propia ciudad, además muchos fueron los tocuyanos que escribieron o llegaron a ocupar cargos directivos de importantes órganos divulgativos a nivel nacional. EL TOCUYO en todas partes. Cada vez estamos más satisfechos de haber fundado este periódico, porque vemos frecuentemente correspondidos nuestros esfuerzos con la buena aceptación del público de esta y otras ciudades de la República. Desde el presente mes empezará a servir una agencia de EL TOCUYO en Caracas nuestro inteligente amigo y paisano el joven Julio Alvarado S., también en Siquisiqui acabamos de establecer otra agencia a cargo del señor Miguel Pacheco; desde Carora, nuestra Agente, la gentil señorita Esperanza Rodríguez nos pide aumento de suscripciones, y aquí, han engrosado las filas de nuestros lectores para este mes los señores Cnel. Pedro Gutiérrez P., Luís González O., Antonio Colmenares, Rafael Lucena, Agapito Pérez Cordero, Ventura Aguilar, Jorge Linares, Gregorio González, Antonio Yépes Cantillo, Pedro Márquez y Fortunato Yépes Yépes. (El Tocuyo 2 de abril de 1922. nº. 49. año: i) “El Tocuyo”, se convirtió en una referencia obligatoria en el mundo de las letras, impulsada por una élite social, y se dedicó amplios espacios a la defensa de la actividad periodística en el ámbito nacional. Se celebraba o se repudiaba con fuerza la apertura o el cierre de cualquier empresa de esta índole, pues el periodismo era considerado como el “orientador en las actividades mundiales” símbolo del progreso y las letras, manifestación de “civilización”.

     Desde esta localidad se defendía la actividad periodística, no solo como profesión –tal como lo hemos visto anteriormente- sino como ejercicio en las otras regiones, tal como ocurrió en el contexto del cierre del Diario de Carora. Hasta mi ha llegado la mala nueva anunciadora de la próxima suspensión de El Diario de Carora. De la certidumbre del aviso no estoy seguro pero dado de que así sea, de todo corazón deploro la noticia que nada tendría de extraña dados los precarios modos de subsistencia con que cuenta el periodismo en nuestros medios. Carora, (como El Tocuyo, como Barquisimeto, como Quíbor) necesitan periódicos que circulen todos los días del año para que así, de ese modo, tenga derecho a las consideraciones de ciudad, culta, letrada, progresiva. Al suspender sus labores El Diario, Carora queda virtualmente aislada del mundo, porque ha anulado su principal vehículo de comunicación con las demás sociedades nacionales y extranjeras, habrá roto el nexo de unificación intelectual y social que semanalmente nos informaba de los ajetreos que vivifican la cuna perínclita de Jacinto Lara y Riera Aguinalgalde. Muchos instantes de pesimista meditación ofrece el fenómeno intelectual de la anulación de una empresa periodística como la que nos ocupa: en primer término hay que pensar en los días optimistas en que fue fundada, luego en las vicisitudes que hubo de vencer y en su auge y decadencia. De seguro que los empresarios de El Diario consideraron, para su fundación, factores que empezaron respondiendo a las aspiraciones de aquellos: suscripciones, colaboradores intelectuales e industriales; etc., etc. Se contaba con los lectores en primer lugar –hablo 257 de los lectores que pagan la suscripción – después con los avisos y reclamos del comercio y de la industria. Por varios años, mejor, varios lustros, la empresa de El Diario – a cuyo frente se ha encontrado valientemente el señor José Herrera- parecían vivir vida segura. Todos creíamos en la minoría analfabeta del distrito Torres y en su prosperidad industrial. Pensábamos: desde luego que El Diario se sostiene y pelecha es porque en Carora hay un núcleo numeroso que lee y lo paga y un comercio que avisa porque hace buenos negocios, en fin, en Carora, hay vida espiritual y material. Esas, claro está, son las consideraciones que hacemos de la localidad donde se edita un diario, una revista, un libro. Más adelante agrega: Yo sé lo que cuesta sostener un diario en nuestros medios sociales. Nuestros comerciantes, nuestros industriales, no avisan. Gran número de suscriptores lo son nominalmente. Si se avisa, se regatea el precio del aviso. Gran cantidad de ejemplares se va gratis, para que circule el periódico y ser leales con la propaganda industrial o comercial que se nos confía. Y el problema permanece irresuelto mientras lo haya la venta al pregón. Las suscripciones son el cáncer de los diarios. Tiene mil complicaciones con la vanidad y los demás intereses de los favorecedores sin contar con otras que son, mil veces, peores. Así, me doy a pensar en las razones que asistirá al Director de El Diario cuando, según se nos ha dicho, tiene el proyecto de acabar con él. De todo corazón lo siento, porque dicho periódico es de los que honran el diarismo nacional y dan realce a la colectividad donde se edita. Roberto Montesinos. (El Tocuyo. 1-02- DE 1929.Año: VIII- Mes V- Número 1887). 

       Lamentablemente, poco meses después el que cerraría seria “El Tocuyo”. La prensa escrita va a promocionar y proyectar un nuevo tipo de consumo, de los productos que ya no solo llegaban a Caracas desde el exterior por diversas vías, sino que gracias a los novedosos medios de comunicación y transporte se expanden por el resto del país, cambiando los modos de vida, sobre todo el de las elites –por su mayor capacidad de consumo- que hasta ese momento eran poco diferenciados al consumo del resto de la mayoría de la población. 258 Estos productos (modas, alimentos, vestidos, cine, entre otros), que se promocionaban en la prensa, y los traídos por los viajeros o los inmigrantes europeos y luego norteamericanos, transformarían parte de la cultura agraria, vinculada directamente a la producción de la tierra, en una cultura urbana cosmopolita, de un significativo consumo mercantil, que pretende modelar e imitar las culturas, modos de vida y el pensamiento de las grandes urbes mundiales. Lo expresado en la prensa refleja el nuevo tipo de alimentos, vestidos, productos cosméticos, diversiones, que contribuyen a establecer una diferencia con el tiempo histórico anterior, dado que se crean nuevas necesidades que a su vez generarían la demanda de un tipo de comercio y actividades económicas no tradicionales, estas se ven forzadas a dar paso a unas nuevas características de la oferta y la demanda.

jueves, 1 de junio de 2017

Encontrada Talla de data colonial de Santa Lucia una de la primera tallas realizada en la provincia de -venezuela atribuida a Juan Agustin Riera

 
Lic Antonio Saldivia en su analisis de la Pieza
Analizando  una escultura de Santa Lucía en que junto a otro invstigadores de la matera fue descubierta, y que está en la iglesia Inmaculada Concepción de El Tocuyo, que data de 1618, cuyo autor es Agustín Riera, integrante de los artistas provenientes de Málaga

Quien fue Juan Agustin Riera 

"En un expediente de encomiendas Tomo III, dice que sirvió en los Reinos de España en la Armada Real y, una vez que pasó a las Indias, acompañó a Juan Pacheco Maldonado en la expedición conquistadora y pacificadora de los indios zaparas y quiriquires, que estaban alzados en la laguna de Maracaibo y sus puertos.
Como es sabido, el gobernador Sancho de Alquiza nombró en 1606 al referido Pacheco Maldonado su teniente y con tal título fue que realizó la citada expedición. "

"En importante obra titulada "Historia de la Pintura en Venezuela" de don Alfredo Boulton, se dan noticias del pintor y escultor Juan Agustín Riera y se le considera como uno de los primeros en ocuparse en ese arte en la provincia venezolana. Refiere Boulton, que Riera compareció el 24 de diciembre de 1620 el Cabildo Eclesiástico de la Catedral de Coro y concertó la confección de un monumento "delinenzo de algodón cubierto de yeso, pintado de blanco y negro con todos los pasos de la Pasión para que sierva las Semanas Santas". El mismo Boulton nos dice que Juan Agustín Riera, escultor, retablista y pintor estuvo activo en Coro desde el referido ao 1609, y que en 1616 fue nombrado mayordomo del Hospital de dicha Ciudad y que en esa ocasión juró cumplir con los deberes del cargo "con amor y caridad a los enfermos". Igualmente nos dice que en 1632 fue elegido alcalde ordinario de Coro y que en esa oportunidad se le encargó que continuara cuidando de la buena conservación del Sagrario y "ponerlo en el altar todo lo costoso y curioso que sea posible"

miércoles, 24 de mayo de 2017

Monumento Sagrado "El Calvario" El Tocuyo


El betusto monumeto "El Calvario" edificado al este de la ciudad de El Tocuyo
 
Este monumento arquitectónico fue edificado en los años 20 del siglo pasado ...a veinte pies de la extinta iglesia "nuestra señora e las Mercedes" .

    Fueron señal de la estancia o paso de misioneros que con el transcurrir de los años, dejaron en cada rincón un recordatorio del valor de la fe en Cristo .

     Los calvarios representaron desde tiempos remotos una señal cristiana, un símbolo de dominio de la iglesia de Jesucristo.
Fueron construidos de barro y tierra pisada, con la que se elaboraban adoboncitos. Algunos eran recubiertos con un friso de arcilla que al secarse, pintaban de blanco y/o azul. Unos eran huecos y otros rellenos de piedras y todos, por supuesto, con una cruz en madera o metal clavada en el centro de la estructura.

      Según investigadores e historiadores, los calvarios eran símbolos de “rescate de la vida pagana” y algunos afirman que se construían “a los cuatro vientos” para alejar pestes y los demonios de los pueblos.

Y en ese contexto, en El Tocuyo se levantaron estas señales de la fe como sinónimo de la misma y de la gratitud del pueblo, y “era una costumbre de los caminantes colocar piedras y rezar una oración al conseguir en su camino cruces. Estas, se usaban comúnmente en el medio rural, como lo fue en su totalidad este municipio, para celebrar cosechas y brindarle cantos a la Cruz de Mayo”.

lunes, 22 de mayo de 2017

Biblioteca Publica Alcides Losada.El Tocuyo

     
    Según el historiador Ildefonso Leal (1985), las bibliotecas Tocuyanas rivalizaron con las no menos importantes de Carora y Barquisimeto. Al revisar los testamentos del Registro Subalterno observamos abultadas colecciones de libros. Solo como ejemplo, en la casa del licenciado Luís José Hurtado (1799), se encontraba una de las bibliotecas más completas en obras de jurisprudencia, con obras sobre derecho civil, canónico y real.




      Don Bartolomé losada, padre de los intelectuales Alcides (1894-1931) y Hedilio (1894-1926) Losada es el precursor de nuestra biblioteca, ya que días antes de su muerte en 1933, donó para tal fin su biblioteca y la de sus hijos, la mas importante en ese momento en la región, solicitando que se le colocara el nombre “Alma y Corazón”, nombre del primer poemario de los hermanos Losadas. En 1917, por iniciativa de los hermanos Losada, Roberto Montesinos y Pío Tamayo, entre otros, se constituye El Tonel de Diógenes, que fue una de las semillas que dio origen luego a la Sala de Lectura Alcides Losada. La literatura y los temas políticos eran los temas obligados del Tonel. Muchos de los libros eran traídos desde el exterior o Barquisimeto por Pío Tamayo
Estacionamiento de la Biblioteca
        Por decreto del presidente del estado, general Rafael Gabaldón, el 26 de Noviembre de 1936 se da inicio a la Sala de lectura con el apoyo de personalidades como: Arturo Tamayo, Pedro Montesinos, José Antonio Rodríguez López, Rafael Elías Rodríguez, Antonio Almao, Agustín Gil, Hildebrando Rodríguez, entre otros. Primero funcionó en la sede del Colegio Federal (actual Liceo Eduardo Blanco) en 1946 se traslada a las nuevas instalaciones de la Escuela República Dominicana, en los años 50 fue mudada a la Casa de la Cultura donde permaneció hasta el 2 de noviembre de 1991, cuando fue inaugurada la nueva sede ubicada en la calle 17 al lado del Museo Lisandro Alvarado.

    Recordamos que durante 35 años el encargado de la Sala de Lectura fue Emilio Duque, quien así se convirtió en una referencia en la ciudad al igual que Angel Pérez Luna, pues con su dedicada labor fueron ejemplo de amor por el servicio público. La Biblioteca ha servido durante los recientes años de apoyo a las misiones educativas, propulsora de diversas actividades, así como la realización de eventos. A pesar de todo este compromisos social esperemos nuca pierda su objetivo central de espacio agradable de lectura y reflexión critica.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Don Fracisco Villazan Carrilllo primer peridista que fotografio el Terremoto de El Tocuyo 1950

Francisco Villazan y Carrillo 
      Quiero hacer homenaje a un gran Periodista, reportero gráfico, director de periódicos y gran trabajador Batquisimetido al cual tuve el agrado de conocer y realizar trabajos en su tipografía, se trata de la primera persona o mejor dicho el reportero gráfico que primero llego a la población de El Tocuyo luego del fatídico seísmo del 3 de Agosto de 1950, a la cual el mismo me contaba que tubo que librar innumerables obstáculos y alcabalas para llega a la escena dantesca del lo que había sucedido en la urbe con característica colonial y de arquitectura de data de mas de 4 siglos.
   
    Este periodista fue el que mejor gráfico en imágenes lo terrible de movimiento telúrico, este personajes a que me refiero es Don Fracisco Villaza Carrillo

Don Francisco Villazán nace en La Habana, Cuba, 26 de agosto de 1903, uno de los pioneros del reporterismo gráfico en Venezuela. Fue el director-fundador de los diarios barquisimetanos “Ultima Hora” (1 de diciembre de 1949), que circuló como hasta 1965; y, El País (1940). Fundador de la gloriosa Asociación Venezolana de Periodistas, Seccional (AVP).

      Estudió hasta sexto grado en la prestigiosa institución habanera de “Saint Agustin College”. Luego recorre México, Panamá y llega a Barranquilla, Colombia, donde es contratado por el diario rotativo La Prensa. Posteriormente, viaja a Caracas, a finales de la década de los años veinte, donde se inició en los talleres del diario El Sol, de Carlos Rolli. Luego pasó a La Esfera, de Edmundo Suegar, que tenía como director a un poeta, Ramón David León. Después viaja a Maracaibo y es contratado por Panorama, donde laboró por espacio de cuatro meses. Retornó a Caracas e ingresa a El Heraldo, cuyo director era el poeta Angel Corao.

Foto emblemática de el momento que las maquina derriba el templo Concepción  (Foto Villazan)
    Posteriormente, don Francisco Villazán pasa al diario Ahora; trabajó en la Tipografía Vargas, y alternó su actividad como promotor de box. En estas últimas lides, trajo a Barquisimeto a Simón Chávez, el mítico boxeador venezolano.
En 1935, viajó a Buenos Aires e hizo las fotos de las exequias del “Morocho del Abasto”, el incomparable Carlitos Gardel. Además, en la ciudad porteña entrevistó al único sobreviviente de la tragedia de Medellín. Esta entrevista apareció en la revista caraqueña Elite. Esas fotos le hicieron famoso en el mundo entero.

      En 1940 ya se encuentra en Barquisimeto y decide fundar un periódico, su sueño, y aparece El País, producto de sus esfuerzos. Regresa a Caracas por falta de insumos para su diario y se dedica a vender materiales para periódicos. Se casa el 22 de noviembre de 1945 con la valenciana Blanca Olivares, con quien fija su domicilio en Barquisimeto años después.
Don Francisco Villazán también registró otro de los grandes sucesos de la época. El terremoto de EI Tocuyo de 1950. Sus gráficas dieron nuevamente la vuelta al mundo. La histórica comunidad había quedado arrasada por la fuerza de la naturaleza y el lente oportuno de Villazán lo plasmó para la historia de la fotografía venezolana.

martes, 1 de noviembre de 2016

CREACIÓN DE LA GALERÍA DE TOCUYANOS ILUSTRE Y EL MUSEO COLONIAL




     Una de las grandes  iniciativas de la  junta pro–celebración del Cuatricentenario de la ciudad en el año 1945 y su Presidente J. R. Colmenares fue la de crear en esta, Galería de Tocuyanos ilustres y meritorios.
    Con el fin de resaltar la obra de algunos eminentes hombres de esta tierra, citamos parte de las declaraciones suministradas por el Presidente de la Junta Pro–Tocuyo con motivo de las fiestas de la ciudad, aparecidas en la monografía de El Tocuyo en sus 400 años de su fundación:
   
 - "En medio de las muchas festividades no parece de justicia el que se dedique un día, que podría llamarse “Día del Homenaje”, para rendir admiración a los muchos tocuyanos ilustres ya desaparecidos.
Vale destacar que allí funcionó por más de 60 años la administración local de este Municipio; siendo este uno de las sedes de casas Municipales más hermosas del país.
Así lo reseña:
Y muy bien quedará en la sala del Consejo Municipal o la Casa de Cultura que recientemente y con gran acierto acaban de decretar el Ejecutivo Federal, se organizase una Galería de Tocuyanos Ilustres y Meritorios. Sería un claro exponente de Justicia y un elocuente ejemplo para las generaciones presentes y venideras".
   
    De los cuales después de aceptado el pedimento, se procedió a nombrar una comisión que se encargara del Estudio de los eminentes hombres tocuyanos que pertenecerían a tan importante galería. Dicha Comisión fue presidida por los señores Agustín Gíl Gíl, Francisco Suárez y Arturo Tamayo el cual elaboró un informe que presentaría a la Junta dando los nombres de los seleccionados para tan relevante posición.

El informe los transcribimos completo seguidamente:
Informe de la Comisión
El Tocuyo, 15 de Noviembre de 1945
    
Señor
Presidente de la Junta Pro–Tocuyo
Ciudad.
Los suscritos, integrantes de la Comisión encargada de hacer el estudio y de seleccionar a aquellos Tocuyanos que por sus obras sean dignos de figurar en la Galería de Tocuyanos Ilustres, rendimos nuestro informe en los siguientes términos:
A continuación damos a usted la nómina de los Tocuyanos que a nuestro Juicio deben ser llevados a la dicha Galería. Pudiera ser, por supuesto, que en esa lista se haya podido omitir el nombre de algún otro de tan iguales méritos como el de los aludidos. En tal caso, desde ahora advertimos que tal omisión deben interpretarse como un olvido involuntario, y, para ese caso, nos tranquiliza el pensar que un mañana muy próxima, cuando ya esa galería esté bajo el cuidado y vigencia del Ilustre Consejo Municipal, podrá haber oportunidad para enmendar cualquier falla. La lista a que hemos hecho mención es la siguiente:

Coronel Pedro Montesinos

General Trinidad Morán

Don Egidio Montesinos Canelón

Licenciado José María Lucena

Dr. Espíritu Santo Gíl

Dr. Gabriel Gíl

Dr. José Gíl Fortoul

Dr. Lisandro Alvarado

Pbro. Dr. José María Pérez Limardo

Dr. Egidio Montesinos Agüero

Dr. Carlos Yépez Borges

Dr. José María Rodríguez Garmendia

Dr. Juan de Jesús Rodríguez

Dr. Pedro Montesinos Agüero

Dr. Federico Yépez Peraza

Dr. Carlos Alberto Pérez

Dr. Hilario Luna y Luna

Dr. Jesús María Garmendia

Dr. Ricardo Ovidio Limardo

Dr. Cruz Limardo

Don Tomás Gíl de Yépez

Don Saturno Rodríguez

Don Pío Tamayo

Don Alcides Lozada

Dr. Juvenal Anzola

Dr. Juan Pablo Tamayo

     Luego de la celebración del Cuatricentenario de la ciudad y la inauguración de la galería de tocuyanos ilustres en este majestuoso edificio, en el año 1946 se le concede como nueva sede del Colegio Federal de El Tocuyo (hoy Liceo Eduardo Blanco) hasta 1967 que pasa a su nueva sede.




      

EL TOCUYO SE FUNDO EL DIAS DE TODOS LOS SANTO... Y no 7 de Diciembre “opinión a ser considerada...”


Me es oportuno dirigirme a Uds., y a el colectivo apasionado de la historia tanto tocuyana y/o larense, con el propósito de plantear sobre un hecho histórico trascendental para la historiográfica local, y la puntualización y revisión de la celebración de lo que es el hecho historio de la fundación de la ciudad de El Tocuyo.

      Haciendo Historia vemos que la ubicación de el 7 de Diciembre  como fecha de la fundación de El Tocuyo; fue descrita y reseñada por el historiador Oviedo y Baño en 1723, y es la que actualmente se a tomado con motivos de este acontecimiento y aceptado tanto como la Academia de la Historia, como  por los entes oficiales y gubernamentales de ese Municipio.
   Sin embargo, aproximada de 1994 salió una publicación , del insigne Investigador e Historiador y Abogado, y quien es Profesor de la Escuela de Historia de la U.C.V ; Caracas José Rafael Lovera;  que nos da a conocer su extraordinaria obra “Galeoto Cey, viaje y descubrimiento de las Indias 1539-1553”;  partiendo de algunos manuscritos, originales conseguido en la British Library, de Londres; de este aventurero Italiano,nacido en Florencia en el año de 1513, y que pertenecía a una familia burguesa y aristocrática Italiana.

    Este Italiano viajo a el Nuevo Mundo en 1539 y dos años después parte hacia Coro junto con Juan de Carvajal, recién nombrado Gobernador y Capitán General de Venezuela.

 en sus relato dice “...que parte desde Coro a principios de Abril de 1545..” “... y que llegaron a un río llamado Tocuyo...” “.. nos situamos en la mitad de este Valle, sobre el río, en un llano donde corre un riachuelo de buena agua, donde fundamos un pueblo llamado, por el río, Tocuyo y llegamos hay la vigilia del día de todo los Santos, el año 1545 ..”-ósea el 1 de noviembre .

  Leyendo también  un libro publicado por la Junta pro celebraciones de el sesquicentenario de la fundación de esta ciudad, escrito por la hoy, Presidenta encargada., de la Academia Nacional de la Historia,  Doña Ermila Troconis de Veracoechea, ella hace una proposición muy fehaciente sobre el tema:
 “ ...la fecha de el 7 de Diciembre se a ido repitiendo, durante muchos años, y que esta investigación llevada a cabo en su obra el Dr. Lovera , basándose en los manuscrito originales  de Galeoto Cey, habría que considerar tal afirmación” .  En La historia nada es estático: cualquier dato novedoso hay que tomarlo en cuenta ...”
    Esta afirmación según nos dice La  Historiadora Ermila Troconis; “...esta modificaría la fecha tradicional de la fundación de El Tocuyo, que se  tomo según Oviedo y Baños, pues tendría que ser el día de todos los Santos a que refiere Cey; el 1 de Noviembre 1545...”
     Valga hacer un llamado a las autoridades locales de la Ciudad de El Tocuyo, Cronista Municipal, Alcalde y concejales, para considerar este relevante hallazgo reciente y rectificar y modificar esta fecha, por una mas formal y autentica a partir de estos documento que dan fe autentica de este hecho histórico y que la celebraciones de los festejos se realicen este día, y se decrete el día de La ciudad de El Tocuyo

Antonio Saldivia Landaeta
E-mail : antoniosaldivia@yahoo.com