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sábado, 29 de enero de 2022

José Valentín Pérez Yépez tamunanguero tocuyano de sones de negro

  
Valentin Perez bailando TAMUNANGUE con Yolanda Moreno


 José Valentín Pérez Yépez, nació en El Tocuyo el 8 de diciembre de 1910. Hijo de Eulalia Yépez y Aniceto Pérez, reconocido músico y de los mejores en la ejecución del cuatro. Valentín fue el último de 12 hermanos. Siendo aún muy joven, junto a su hermana Anita, da sus primeros pasos en el mundo de la música, constituyéndose en una célebre pareja de tango.

   Se casó con Melania Mogollón Márquez en 1940, teniendo nueve hijos, murieron dos, quedándole siete: Alirio Alberto, Berta Yolanda, Doris María, William José, Freddy José, Carmen Teresa y Geovanny José. Ya antes había tenido a Aparicio. Humilde comerciante; compraba y beneficiaba para la venta al detal de carne de marrano, oveja y chivo y vendía otros productos alimenticios. Tamunanguero por devoción, funda en 1940, junto a su familia, el grupo de los Hermanos Pérez, acompañándolos sus hermanos Miguel Ángel, Magdaleno y José María, quienes dieron a conocer por todo el país y hasta en Colombia nuestra máxima expresión cultural. Valentín, actuando como cantor y principalmente como bailador y director.

  En esta agrupación también los acompañaron: Roberto Fréitez, Demetrio Brito, Jorge Báez, José Abel Yépez, Pablo Pérez, Roberto Escalona, Ángel María Torrealba, Sulpicio Colmenares, Rufino Colmenares, Alejandro Puerta, Abelardo Morillo, José Castillo, Leonidas Mogollón y José Tovar. Entre los bailarines estuvieron: Olinda Silva, Rosa y Juana Orozco, Reina Cordero, Emilia, Dilcia y Francisca Pérez, Mercal Giménez, Carlos Ortiz, Hernán Giménez, Rafael Colmenares, Beto Barros, entre otros. A quienes siempre aconsejaba antes, durante y después de cada presentación. Y cuando cometían algún error inmediatamente se los hacía ver en beneficio de la pureza de la danza.

   Fue a partir de la Feria de Barquisimeto realizada en 1940 y en la toma presidencial de Rómulo Gallegos de 1948 en Caracas y sobre todo el Primer Festival Folklórico de 1967, y en varias presentaciones televisivas, cuando más se dieron a conocer. Yolanda Moreno le solicitó trasladarse a Caracas para enseñarle el TAMUNANGUE.

jueves, 3 de octubre de 2019

Silueta de una gran mujer tocuyana Hortencia Garcia Yepez de Borges

      
 Hortencia Garcia Yepez de Borges
     Hortensia García Yépez, mujer benevolente por las causas sociales, es reconocida por su capacidad creativa, siendo permanente colaboradora de las páginas literarias de la prensa de la época, utilizando el seudónimo de Diana. También compuso varios valses, como el que le hizo a la Reina de Carnaval en 1917, otro fue el titulado “A los Pies del Ídolo”, con letra del poeta Hedilio Losada. Otro lo tituló “Senda de Luz” con motivo de la graduación de bachiller de Francisco Tamayo (del que fue madre de crianza), en el Colegio de “San José” de Los Teques, en 1922, y también escribe poemas como: “La Lira, la rosa y el amor” y “El Triunfo del Amor”. 
   Se desempeñó como administradora de la hacienda San Isidro de su propiedad. Hortensia García Yépez fue la mayor del matrimonio de Manuel García Yánez y Elena Yépez Piñero. Su abuela Francisca “Pancha Yánez”, fue admiradora del general José Manuel Hernández. Cursó estudios en el internado 264 del Colegio “San José de Tarbes” de Caracas, donde aprendería sobre la cultura greco-latina y de los más destacados escritores del siglo XIX y principios del XX, además de los idiomas francés y español. Junto a los conocimientos de bordado, música, literatura, pintura, artes culinarias, organizaba con frecuencia las llamadas “veladas literarias”, en donde hacía de libretista, directora, coreógrafa, y hasta de actriz, si el caso lo ameritaba. Establecida en su ciudad natal se dedicó a las actividades hogareñas y le sobraba tiempo para dedicarse a la pintura de bodegones y aguamarinas. 

      En cuanto a la música, destacó en la ejecución del piano, aprendido en el colegio de Caracas, teniendo como maestro a José Antonio Montesinos, hijo de Egidio Montesinos. Conocimiento que amplió con las clases que le diera un artista del teclado, y así afinó su sensibilidad e inspiración para la composición de piezas musicales, especialmente en “valses” y “bambucos”. Al regresar a El Tocuyo se casa con Carlos Yépez Borges, abogado dueño de la conocida hacienda “San Pablo”, en la otra banda del río. No tuvo hijos, pero crió a varios, entre ellos a su primo Francisco Tamayo Yépez.    

       Al morir su esposo, su hijo de crianza se la lleva a Caracas, donde muere en 1969. De ella dice Francisco Tamayo (Citado por Luis Rafael Yépez: …que prodigaba infinito caudal de ternura, el inagotable tesoro de sus cariño y de sus desvelos. Pocas madres han sabido responsabilizarse de manera tan cabal hasta tocar los límites del sacrificio. Pocas mujeres han sabido como ella, llegar a la abnegación total, a la entrega absoluta y noble y al ejercicio de criar, orientar y formar niños, de estimular jóvenes y de amar hasta donde no es posible más a quienes tuvimos el orgullo de tenerla como madre. (El Impulso, 20/02/ 2009). Según el profesor Yépez:” físicamente era una mujer normal de tez blanca, cabello negro, cara ovalada, con una melancolía en su mirar. De gran calor humano, trato delicado y una sensibilidad manifiesta para las artes”. 265 Pero a la par de la compositora existía la escritora, que publicaba sus artículos en el semanario que dirigía el bachiller Agustín Gil Gil, con el seudónimo de “Diana”. Al respecto opina Francisco Tamayo: “en sus artículos de elegante prosa atacaba los convencionalismos y las trabas que mantenían estancado el cabal desenvolvimiento intelectual y social de la mujer en nuestro ambiente, y propugnaba el incremento de la cultura, el deporte y el arte como vehículo de superación”. (Idem). 
      Cuando Carlos Yépez Borges vendió la Hacienda “San Pablo”, se residenció definitivamente en El Tocuyo. Después compró la hacienda “San Isidro” a su hermano, por parte de padre, Jesús Yépez Garmendia. Hortensia con su responsabilidad de esposa se marchó a la hacienda, donde pasaba temporadas y también su hijo de crianzaFrancisco . Muerto Yépez Borges, Francisco Tamayo , ya establecido en Caracas, visitaba con frecuencia a su prima madre, hasta que un día decidió llevársela a su casa y la hacienda fue vendida donde allí murió 

domingo, 25 de septiembre de 2016

La industria del SISAL en Barquisimeto y los inmigrante libaneses y connotados tocuyanos

     

Edificio industrial Barquisimeto "Fibro Textil"  

    El sisal es una planta Monocotiledónea que produce una fibra dura, gruesa, de color crema o amarillo pálido, de 1 a 1.5 mts. de longitud. Provee más del 65% del mercado mundial de fibras duras. Cerca del 60% de la producción se emplea en la fabricación de cordeles y de costales, que se usan en la agricultura, especialmente en las máquinas combinadas cosechadoras-atadoras.
    Las hojas contienen hecogenina que se usa en la síntesis parcial de la droga cortisona. De los residuos del sisal puede producirse pectato de sodio y también cera. Las varas de la inflorescencia de la planta se usan, en África, para la construcción de viviendas y su médula, como relleno para colchones.


     La planta de sisal es un híbrido natural que crece silvestre en México,  Centro y sur América. Su nombre se deriva de un pequeño puerto situado en la Península de Yucatán. El sisal fue llevado de México a Florida, Estados Unidos en 1836. Posteriormenteen 1893; fue llevado a Florida, Tanzania, África.
El sisal ha sido introducido ahora en muchos países tropicales. La producción mundial se estima en unas 700 000 toneladas anuales. Tanzania es el principal productor, con más de 23 0000 toneladas. Siguen en importancia Brasil, Angola, Kenia, Mozambique, Madagascar, Haití y Venezuela.
Esta necesaria y auténtica explotación campesina, génesis de la economía más peculiar del estado Lara,
    Es de observar, que en el implantamiento mundial de la explotación sisalera, aparte de las restricciones indicadas, ha estado envuelto en frecuentes fracasos, atribuidos indebidamente no solo a la caída en los precios y altos costos de producción, pues en mayor proporción inciden las malas prácticas del cultivo, la deficiente planificación, manejo y destreza por parte de los productores.

    Tal situación planteó a los hoy países productores, entre ellos el nuestro, la necesidad de acogerse a medidas técnicas como son la racionalización de la explotación, instalaciones de centrales de beneficio húmedo, apropiado mercadeo e industrialización en el país, enmarcado todo hacia una mejor productividad, manifestada en altos rendimientos, bajos costos y excelente calidad de la fibra.

    En este aspecto, cabe destacar nuestros iníciales esfuerzos en cuanta reforma agraria, ensayos experimentales, vigencia de planes crediticios y especialmente el de adiestramiento y asistencia técnica impartida por el M.A.C., de la cual forma parte este manual como los trabajos relativos al costo de producción , síntesis y guión de la explotación, mediante transparencias de sus distintas fases que a su vez reflejan las nuevas prácticas introducidas que no constituyen bases esenciales hacia la consolidación de esta importante economía y su consecuencial defensa por parte de las asociaciones agricultores, que representa la región larense,agrotécnicos y los propios organismos oficiales, que han de contrarrestar el esnobismo y desconocimiento de las bondades y utilidad del sisal; situación ésta, que puede conducir a su extinción lo cual implicaría un serio desajuste al gran capital humano y material; éste último, que se estima sobre los cincuenta millones de bolívares. La explotación del Sisal podría consolidarse nacionalmente para así cumplir la principalísima función de arraigo, bienestar y subsistencia para muchos venezolanos.

Tipo de sisal

      El sisal y las plantas relacionadas pertenecen a la familia Agaváceaes y al género Agave. Este género comprende unas 300 especies nativas de las zonas tropicales y subtropicales de Norteamérica y Sudamérica
    El nombre científico del sisal es Agave Sisalana Perrine. Además de esta especie, hay tres o cuatro más que se cultivan en países tropicales, para obtener fibras duras. Otras especies tienen sólo valor como plantas ornamentales.

      La produccio industrial del sisal en Barquisimeto en el estado Lara y los imigrante libaness de apellido

     Este Produco fue impulsado y desarrolado en el año 1913,  por la antigua compañía Ferrocarril Bolívar, allá por los años de 1913-1918. asi lo reseña un periódico local :

"Es a partir de mediados de  1913, cuando la Compañía Inglesa del Ferrocarril Bolívar trajo, de México, tres sacos con "hijos", que sembró en "El Cuji",situado al noroeste de Barquisimeto, en el Distrito Iribarren del Estado Lara."

Su adaptación a las condiciones naturales de esa región fué muy rápida, y en noviembre de 1917, "El Cují" era ya una hacienda que contaba con 150.000 matas, las cuales suministraban el material de propagación en toda la región larense.y al resto del país.

Constitución de la Compañía Fibro Textil

    En 1938 toma auge la constitución de la Compañía Fibro Textil de Lara, asociada con la producción de sisal que antes como lo escribí la empresa ferrocarrilera había iniciado. En el diario El Impulso de Barquisimeto se lee lo siguiente:

     La suscripción de acciones para la Compañía Fibro Textil del Estado Lara, ha sido un éxito total en esta ciudad, {...) al extremo de que ya el 37. capital social ha sido levantado. 16 El total de acciones fue de 1.023 y estos son algunos de los nombres de sus propietarios: Pablo Gil García, J.A. Tamayo Pérez, M. J. García, Pablo Loeb, José F. Saldivia (PEPITO), W.B. Taylor, Felipe Saldivia E HIJOS, Enrique Arapé, Pausides Sigala, Jesús Agüero Torres, Alirio Sigala, Adolfo J. Anzola, Francisco Camacho, Carlos Felice Cardot, A. Anzola Tamayo, Melicio Sequera, Tomás Pérez Santana, M.D. Cariño, José Garmendia, Jorge E. Faroh, Manssur Yebaile, Roberto Carmona, Pedro Bujana, Ernesto Bensaya, Daniel Yépez Gil, José Sigala, Alejandro Power Brigé, A y M J Tamayo y Carlos Bujanda

     Todos estos caballeros eran, o bien connotados comerciantes, o bien profesionales como el Dr Felice Cardot, o bien propietarios de haciendas en la entidad. Sin duda, la industria sisalera despertó su interés como actividad económica que tenía un mercado garantizado en el país. La participación accionaria era una actividad innovadora en el estado. En contraste, entre la incipiente producción artesanal maquinizada en Barquisimeto de principios de los años 30, destaca la elaboración de alpargatas.18 En este ramo, según noticia

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Alcides Lozada y su vida a la lucha contra la dictadura desde El Tocuyo ,,y su reclusion en el Castillo de Puerto Cabello

Alcides Lozada


    Entre los presos del Castillo de Puerto Cabello y la vida, se alzaban en forma insolente unos muros sombríos, un largo y macabro brazo del mar sembrado de tiburones hambrientos, el portón erizado de bayonetas y los tentáculos diabólicos de la policía política de Juan Vicente Gómez.
Alcides Lozada era un intelectual larense, revolucionario y poeta de exquisita inspiración. Desde la fatídica cárcel "Las Tres Torres", el General Eustoquio Gómez, Presidente del Estado Lara, lo envió amarrado al castillo junto con oficiales y tropas de la gabaldonera. La travesía la hicieron en vagones acondicionados del Ferrocarril Bolívar hasta la población de Tucacas.


      En el pequeño puerto falconiano, los prisioneros bajo fuertes custodias fueron conducidos abordo de un barco de la Marina de Guerra conocido como el "José Félix Ribas". Atados entre sí, formando una cadena humana los colocaron en la cubierta del buque congestionando los pasillos en el agotador viaje por el golfo de aguas turbulentas en tiempos de pleamar.
Después de cuatro horas de duro navegar, el viejo cascarón enrumbó su proa al canal para atracar al costado del muelle de la Planchita. En este lugar redoblaron la guardia y tomaron mayores medidas de seguridad, mientras la fila humana arrastraba sus rotas alpargatas por la vía que parecía interminable hacia el penal.

Alcides Lozada no soportó el duro cautiverio en el calabozo del Rastrillo. Era un hombre de extraordinaria sensibilidad. El brutal comportamiento de los carceleros, agudizado en lucha feroz contra todo aquello que representara peligro a sus amos, minó su débil fortaleza física para convertirlo aherrojado y humillado a los grillos sesentones, en triste despojo, en un guiñapo humano.
El poeta cuyos versos encendieron luces en las tardes barquisimetanas, para el disfrute del hermoso paisaje de sus crepúsculos, sintió la presencia de la muerte una noche del mes de julio de 1930, a la misma hora cuando las rejas del calabozo repicaban los cerrojos de seguridad para la última canción del día.
    Los compañeros de celda del moribundo solicitaron a gritos la presencia de los guardias para quitarles los pesados grillos y todo fue inútil. Arriba, paseando tranquilamente sobre las murallas, con un viejo Máuser al hombro y un sombrero tapándole el sereno, un centinela ocupaba su tiempo en mirar el horizonte. Nadie escuchó o fingieron no escuchar las voces que rompieron la quietud del presidio.
Al siguiente día, cuando la corneta anunciaba el toque de diana y la Bandera Nacional subía al tope del mástil, entraron los carceleros al calabozo donde el cadáver del poeta yacía tirado sobre una cobija que manos amigas colocaron en el sucio piso.
A golpe de cincel y mandarriazos cortaron los soportes de las barras, para dejar en libertad plena al ilustre larense en su viaje sin retorno a la eternidad

Copilado del libro -"DIALOGO CON LOS MUROS" de Miguel Elias Dao

lunes, 30 de mayo de 2016

Encontrado Barco de Vapor en el rio Tocuyo

  La aparición del barco hizo constatar que el río era navegable en toda su extensión, desde la desembocadura en el mar Caribe hasta la zona de El Tocuyo, en el estado Lara

 
Apariencia posible de el Vapor encontrado

     El hecho que voy a narrar constata que el río Tocuyo era navegable. A finales de marzo del año 2001 una sorpresiva noticia corrió como pólvora en la región serrana de Viloria, municipio Unión del estado Falcón, limítrofe con el municipio Urdaneta del estado Lara, ¡acababa de ser divisado un barco de vapor en el seno del río Tocuyo!
      Jamás el caudal del río había descendido tanto. Por este motivo es que quedaron a la vista los restos de un barco cuyo naufragio debe haber ocurrido en el año 1850, aproximadamente.
       El casco corroído de la nave tiene unos treinta metros de eslora. Se trata de un auténtico barco fluvial, aunque no se ha determinado si trabajaba en base de propulsión de propela o de ruedas con paletas. Los trabajos de excavación han podido dejar al descubierto piezas del casco y del mecanismo interno, entre ellas una caldera, un gran eje provisto de una rueda y un cardán provisto de una serie de engranajes, un grupo de pernos torneados y grandes piezas de madera que presumiblemente conformaban la cabina y los camarotes. En el lecho del río fue encontrada un ancla.
     Para la fecha en que fueron descubiertos los restos del vapor no se pudo determinar el origen de éste, aunque se cree que su fabricación haya sido inglesa y no norteamericana. Es de suponer que cuando la nave se varó o naufragó, fue más fácil para la tripulación abandonarla que tratar de ponerla a flote.
Las labores de excavación estuvieron a cargo del arquitecto Julio Andrade, habiéndose recibido colaboración de varios productores agrícolas de la zona larense, tales como los señores Luis Perdomo, Víctor Tovar y Alfonso Andrade.
     El primero en comunicar públicamente la noticia del hallazgo del barco fue Oscar Castro Leal, periodista del diario El Impulso de la ciudad de Barquisimeto. También fueron publicadas fotografías que pertenecen a Julio Andrade y Elías Rodríguez.
      Realmente, antes de ser encontrado el barco, muchos años atrás se conocía la versión del naufragio, puesto que el caso se había convertido en leyenda debido a las narraciones orales transmitidas de generación en generación por los habitantes de Moroturo (estado Lara) y Santa Cruz de Bucaral (estado Falcón); incluso, el lugar donde se creía que estaba hundido el barco había sido bautizado con el nombre de El Vapor.
     Tres expediciones se habían realizado para dar con el paradero del vapor encallado en el río, pero fueron infructuosas; inclusive, la que hizo una comisión de la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda, de la ciudad de Coro en 1978, tampoco tuvo éxito.
     La aparición del barco hizo constatar que el río era navegable en toda su extensión, desde la desembocadura en el mar Caribe hasta la zona de El Tocuyo, en el estado Lara. Es posible que el servicio a que se dedicaba haya sido el traslado y comercialización de renglones tales como leña y carbón.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Antropologo Jose Maria Cruxent pionero en la arqueologia en El Tocuyo



J. M. Cruxent

      Nació en Sarriá, cerca de Barcelona, España, en 1911, símbolo de la gente que va a pie, concuerda con mi personalidad, porque soy un andariego", expresa él mismo. Su vida ha sido un continuo andar: "trota patria, trota bosque, trota ríos y trota selva" lo definió con acierto don Alfredo Boulton, quien también señala que caminar por Venezuela, recorrer sus rutas y explorar sus sitios, ha sido la tarea esencial de José María Cruxent. 

      Adentrarse en la prehistoria de Venezuela ha sido su misión. Muy pocos como él conocen el campo arqueológico venezolano, desde el Delta del Orinoco, río de cuyas fuentes fue uno de los descubridores, hasta Los Andes, pasando por Cariaco, Barinas, Falcón, Los Llanos y Nueva Cádiz de Cubagua, ciudad cuyas ruinas desenterró". El hilo conductor de ese camino, es el ”alma de los objetos": "cualquier cosa que cae en mis manos" dice, si no tiene alma, no me interesa". 

    J.M. Cruxent en 1940 realizo exploraciones en La Ciudad de El Tocuyo donde obtuvo dos importante colecciones con fechamiento que van desde 293 años A.C. los que clasifico con el nombre de tocuyanoide y otras que van desde el primer milenio de la era cristiana hasta los 1700 años que denomino tierroides,: de los cuales estos ultimos hallazgo son perteneciente a la misma cultura pectiniforme propuesta por el profesor Francisco Tamayo .

     El testimonio de los profesionales, discípulos y amigos cercanos a Cruxent ofrece una interesante visión acerca de su compleja y polémica personalidad:

Alberta Zucchi, antropóloga alumna, lo define como “un gran observador y un hombre fundamentalmente de campo; un hombre de olfato, de percepción, de conexión. Puede haber visto un objeto veinte años antes, quién sabe en qué lugar, y puede conectarlo con algo que acaba de ver en estos momentos. Y tiene el don, al mismo tiempo, de extraer de allí una nueva interpretación que sirva modernamente para algo..."

Marcel Roche, fundador del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas, expone un aguda definición del personaje. "Desde el inicio, en 1959, cuando colaboramos por primera vez, me llamó la atención su curiosidad, su actividad febrü y su tendencia a no aceptar ningún dato y ninguna teoría por dados. En efecto, la originalidad es lo que caracteriza a Cruxent, no pertenece a ningún dogma ni a ninguna escuela...
En el aspecto físico, Cruxent es una persona de enorme temple v fortaleza, en sus expediciones, ha podido vivir en las peores condiciones por largo tiempo, sin inmutarse. Tiene a la vez un candor y una agudeza que lo hacen enormemente atractivo. Como todo hombre original con dejo de genio, es polémico, pero su honestidad intelectual es absoluta y muchas veces comprobada. Por ello, y a pesar de ser en gran parte autodidacta, ha podido realizar una carrera brillante en las ciencias de la arqueología y la antropología...

    Hay un aspecto de Cruxent que no se puede dejar de lado, su actividad artística. Cruxent ha dibujado y pintado y, en los principios de la década del 60 fue uno de los adalides del movimiento informalista del país. Detrás de todo ello, está en Cruxent una admiración por el surrealismo de André Bretón y otros, una creencia en la alquimia y lo aculto que, lejos de entorpecer su obra científica, la enriquece. Y están los gatos, criaturas sutiles y algo misteriosas que siempre lo rodean.

   La infancia de J.M. Cruxent transcurrió en su pueblo natal. Las primeras imágenes testimoniales, han sido armadas con los recuerdos narrados por él. Todos ellos conducen hacia la estructura de una personalidad que integró, desde niño, una extraordinaria sensibilidad hacia la naturaleza que le permitía saber entenderse y comunicarse con el "hombre natural primigenio; una inmensa fuerza intuitiva que le aprodma a la alquimia, al conocimiento de la magia; un gran interés por el hallazgo, por la búsqueda de objetos enterrados; una imaginación desbordada hacia las leyendas que podría remitir a las lecturas de viajes fantásticos por las cuales atraviesa todo niño (Julio Verne, por ejemplo) y dotes hacia el dibujo y la pintura que ponía en práctica rayando una pared.